Tesla usa una tecnología… ¡de 1859! Pero esta empresa lo quiere cambiar
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Tesla usa una tecnología… ¡de 1859! Pero esta empresa lo quiere cambiar

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Tesla usa una tecnología… ¡de 1859! Pero esta empresa lo quiere cambiar

bulletLa firma de Estonia, Skeleton Technologies, trabaja en supercondensadores para lograr un mejor rendimiento que los acumuladores y las baterías de iones de litio de la actualidad.

Bloomberg /Ott Ummelas
24/02/2020
Automóviles Tesla
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Los nuevos y elegantes Tesla Model S o BMW eléctrico tienen una característica entre sus baterías que quizá no conozcas y que data del siglo XIX. Una empresa en Estonia quiere cambiar eso.

Skeleton Technologies está trabajando en supercondensadores, componentes livianos y de larga duración que pueden distribuir ráfagas intensas de energía. Esto puede ayudar a eliminar las baterías de plomo (conocidas como acumuladores en México), una tecnología inventada en 1859 que aún existe en los Tesla, además de la fuente principal de energía de iones de litio.

Los supercondensadores tienen un largo camino por recorrer antes de ser ampliamente adoptados. Todavía hay una brecha con las populares unidades de iones de litio en cuanto a la cantidad de energía que pueden almacenar, admite el director ejecutivo de Skeleton, Taavi Madiberk.

Aun así, la tecnología es prometedora para ofrecer una mayor potencia y fiabilidad en temperaturas extremas; Skeleton ya la ha vendido a clientes de toda la industria del transporte.

“A veces las personas piensan que el plomo es un problema del pasado porque se relaciona con motores de combustión interna, pero en la práctica todos los vehículos eléctricos tienen baterías de plomo de 12 voltios”, argumentó Madiberk. “Estamos trabajando en una alternativa viable para reemplazar todas las baterías de plomo“.

El director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, se mudó a Silicon Valley en principio para investigar sobre supercondensadores en sus estudios de doctorado en la Universidad de Stanford, según una publicación del blog de Tesla en 2006. Si bien Musk finalmente se retiró de Stanford para comenzar su empresa, no ha abandonado su apuesta por los supercondensadores, también conocidos como ultracondensadores.

Tesla, que también buscaba un avance para las baterías de automóviles eléctricos, compró al competidor de Skeleton, Maxwell Technologies, el año pasado. La compañía de Musk, como otros fabricantes, todavía usa la batería de plomo relativamente barata y reciclable, además de la unidad de iones de litio.

El sector se encuentra en una fase en la que la industria de baterías de iones de litio se encontraba en torno a 1999, según Madiberk, cuya compañía también tiene una base en Alemania. En aquel entonces, las baterías de iones de litio costaban más de 5 mil dólares por kilovatio-hora, en comparación con los 200 dólares actuales. Los supercondensadores también pueden ir de los 5 mil dólares hasta bajar a los 300 dólares, mencionó Madiberk.

La tecnología puede ser útil para algunas tareas, como la regeneración de energía a partir del frenado, quizá junto con una unidad de iones de litio, expuso James Frith, analista de BloombergNEF que se enfoca en el almacenamiento de energía. Sin embargo, es sólo una de las varias rutas disponibles para la industria.

“Ha habido mucho interés en los supercondensadores a lo largo de los años”, sostuvo Frith. “El problema es que las baterías de iones de litio han bajado de precio con bastante rapidez”.

Para reemplazar las baterías de plomo, Skeleton está cooperando con algunos de los principales fabricantes de automóviles europeos, dijo Madiberk, sin revelar nombres.

Sus productos alcanzan una densidad de energía, una medida clave del rendimiento, de 60 kilovatios-hora, superando las baterías de plomo normales. Su materia prima, un compuesto de grafeno patentado, proporciona ventajas de costo a largo plazo no solo en comparación con las baterías de plomo, sino también de iones de litio, explicó.

“Si nos fijamos en los suministros de cobalto, litio, níquel y manganeso, tarde o temprano con la electrificación vemos importantes cuellos de botella”, precisó Madiberk. “El problema con el plomo es, por supuesto, que es tóxico: el proceso de fabricación es perjudicial para el medio ambiente”.

En el transporte pesado, Skeleton ha suministrado sistemas que recuperan la energía de frenado de los tranvías fabricados por el checo Skoda Transportation y que reducen el consumo de combustible de los autobuses híbridos fabricados por la británica Wrights Group.

Con pedidos firmados por más de 150 millones de euros el año pasado, la compañía apunta a ingresos de mil millones de euros para 2025. Espera alcanzar una ganancia en el nivel operativo para fines del próximo año.

Además de Tesla, Madiberk enumera a AVX Corp, con sede en Estados Unidos, y China State Railway Group como competidores clave. Aunque las materias primas que utiliza Skeleton le han dado una ventaja competitiva sobre los rivales más grandes, asegura.

Los productos de la compañía tenían la potencia más alta y la corriente máxima de cinco fabricantes de supercondensadores, incluidos Maxwell e Ioxus, según un estudio del año pasado realizado por la Oficina de Investigación Naval de Estados Unidos.

Los supercondensadores pueden encontrar sus nichos si el costo se vuelve competitivo, consideró Frith, analista de BloombergNEF.

“Definitivamente hay muchas áreas dentro del mercado automotriz donde podrían encontrar aplicaciones”, concluyó Frith.