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No tires ese aceite del sartén, pronto podría alimentar tu auto

El aceite de cocina usado está teniendo un ‘boom’ en Europa como fuente para producir combustibles para vehículos.

El aceite que queda tras cocinar la cena se está convirtiendo en un bien básico de nicho para una industria europea de refinación que está tratando de combatir su huella de carbono.

Las refinerías del continente están recurriendo cada vez más al aceite de cocina usado (UCO, por sus siglas en inglés) como una forma de producir combustible para vehículos con el fin de limitar sus emisiones de carbono.

En Rotterdam, los precios son aproximadamente un 15 por ciento más altos que hace un año, según datos de SCB Brokers, que se especializa en ese producto básico. En cambio, el crudo Brent se desplomó 30 por ciento durante el mismo período.


La fuerza relativa del UCO, que cotiza a más del doble del precio del crudo debido a los incentivos gubernamentales para usarlo, refleja una oferta limitada y una fuerte demanda,señala la finlandesa Neste Oyj, que se ha convertido en uno de los líderes del mercado de diésel renovable.

El creciente interés ha coincidido con la interrupción que ha sufrido la disponibilidad de los restaurantes, particularmente de China, que es el mayor proveedor externo de Europa.

"Se prevé que los mercados de desechos y residuos se mantendrán ajustados", señaló el jueves Neste en su comunicado de resultados.

"Si bien la disponibilidad global de desechos y residuos se ha ido recuperando gradualmente, su demanda continúa sólida", agregó.


El aceite de cocina usado ayuda de buena forma a la industria a cumplir los objetivos europeos sobre combustibles renovables.

"La perspectiva a largo plazo para el UCO es extremadamente positiva, ya que los países miembros de la Unión Europea buscan eliminar gradualmente los biocombustibles basados en productos agrarios", dijo Luke Watts, director internacional de biodiésel físico de SCB Brokers.

El objetivo actual de Europa es que 10 por ciento del combustible para vehículos de la región en términos de contenido energético provenga de fuentes renovables, incluidos los biocombustibles, según Fuels Europe, un grupo que representa a las refinerías de la región.

Actualmente no hay límite sobre la cantidad de UCO que se puede usar para cumplir con ese objetivo. Y todo puede contabilizarse dos veces, por lo que los productores alcanzan el nivel de 10 por ciento con solo un 5 por ciento de UCO. Esas reglas pronto cambiarán.