Google la rechazó 4 veces, pero hoy le debe un récord Guinness
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Google la rechazó 4 veces, pero hoy le debe un récord Guinness

COMPARTIR

···

Google la rechazó 4 veces, pero hoy le debe un récord Guinness

La japonesa Emma haruka, que inicialmente quería estudiar educación, rompió la marca por calcular el mayor número de dígitos de Pi.

Nallely Ortigoza I Enviada
15/04/2019
Gracias a este símbolo rompió un récord.
Al registrarte estás aceptando elaviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

A los 11 años, todavía en la primaria y con una computadora común y corriente, Emma Haruka Iwao calculó por primera vez el valor de Pi, llegó a 32 millones de dígitos, pero el récord mundial era de 62 mil millones

En la secundaria, las matemáticas le resultaron difíciles y sus maestros le recomendaron estudiar para ser educadora, así que eso hizo. Pero un maestro descubrió su talento y la redirigió para dedicarse a la computación.

“Decidí que iba a estudiar psicología o educación y después me incorporaría al Departamento de Educación, pero uno de mis maestros me dijo ‘parece que te gustan las computadoras y la programación, por qué estás aquí? ¿Realmente quieres estudiar educación, por qué no te cambias al Departamento de Ciencias de la Computación?’ Y en el segundo año de la universidad me cambié”, señaló en entrevista.

Fue un acierto. Emma calculó a través de la nube de Google más de 31 billones de dígitos del valor de Pi, con lo que rompió el récord Guinness por el mayor número de cifras.

El proceso para llegar a esta meta no fue sencillo. La japonesa, nacida en Osaka, aplicó cuatro veces para trabajar en Google, en todos los casos fue rechazada. Fue hasta la quinta ocasión cuando la tecnológica estadounidense la aceptó.

“Apliqué cuatro veces y obtuve el trabajo la quinta vez, el puesto era de atención a clientes en Tokio, para darles asistencia técnica, pero siempre quise moverme al equipo de Infraestructura Técnica o a la Nube, que son los equipos en los que se corren las computadoras para desarrollar los productos en Google, apliqué para un cambio y mi transferencia fue aprobada”, dijo.

Emma entró a Google en 2015 y tres años después emprendió la tarea de calcular el valor más exacto de Pi; lo logró cuatro meses después y desde entonces realizó pruebas para corroborar que el dígito que había logrado era el correcto. En enero de 2019 estaba lista para dar a conocer su trabajo, lo hizo dos meses después, en el día de Pi, el 14 de marzo.

“El cálculo tomó cuatro meses de inicio a fin, pero tenía que correr algunos experimentos antes, como elegir el sistema operativo, los permisos para optimizar la programación, hubo varios elementos para considerar, así que inicié el proyecto en marzo de 2018 y terminé todo en enero”, detalló Emma.

“Estuve confiada durante el proceso, pero el momento en el que estuve comparando los resultados fue aterrador”, agregó.

Aunque a sus 34 años, Emma ya rompió un récord Guinness y es desarrolladora en Google Cloud, reconoce que el rechazo escolar y en empleos es doloroso.

“A mí me dijeron que no podía ser ingeniera de software, pero si algo te gusta, persíguelo, sin importar lo que digan los demás, solo sigue tu pasión”, recomendó.

La ahora ‘googler’ recordó que en Japón aplicó a 20 diferentes trabajos y solo obtuvo una oferta de empleo.

“Es muy doloroso aplicar y no obtener el puesto, pero no es tu culpa, no es que no seas bueno, es solo que tus habilidades no empatan con los requerimientos de las compañías”, consideró Haruka. “En una entrevista, ellos no pueden ver todo lo que tienes, pero tienes que creer en ti mismo”.

Los dígitos de Pi no son muy prácticos para la mayoría de los campos científicos, solo se necesitan unos cientos para lanzar cohetes, aceptó Emma, pero el proceso de calcular Pi es importante.

“Pi ha sido usado como punto de referencia de la estabilidad de las computadoras. La primera computadora, ENIAC, fue usada para calcular Pi y desde entonces, muchas personas de todo el mundo usan Pi como punto de referencia, porque es un número consistente”, destacó.

Además de Pi y los números, la otra pasión de Emma son los juegos de realidad virtual, en especial Beat Saber.