¿El coronavirus meterá 'freno' a la revolución de los autos eléctricos?
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¿El coronavirus meterá 'freno' a la revolución de los autos eléctricos?

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¿El coronavirus meterá 'freno' a la revolución de los autos eléctricos?

bulletEl COVID-19 sigue provocando caídas en la economía a nivel mundial, un escenario que parece no tener una salida a corto plazo y que tendrá efectos en diversos sectores, entre ellos el automotriz.

Bloomberg /Laura Millan Lombrana, Jess Shankleman y Akshat Rathi
18/03/2020
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La revolución de los vehículos eléctricos que, según la mayoría de las perspectivas, aceleraba en 2020 se enfrenta a una de las mayores amenazas desde que este medio de transporte comenzó a generalizarse en la última década.

El brote del nuevo coronavirus a fines de diciembre ha paralizado partes clave de la economía china. A principios de marzo, el virus se propagó aún más por Europa y Estados Unidos. El 9 de marzo, los precios del petróleo colapsaron. Con los mercados sacudidos, los gobiernos, de Italia a la Unión Americana, han tomado medidas cada vez más drásticas, desde cerrar países enteros hasta prohibir viajes y declarar estados de emergencia. Los bancos centrales de todo el mundo han recortado las tasas de interés y prometieron comprar bonos, en un intento por mantener sus economías en movimiento.

“Los acontecimientos durante la última semana han aumentado en gran medida la probabilidad de que la economía mundial esté entrando en recesión en respuesta al aumento de los casos de COVID-19, la interrupción asociada y la venta masiva agresiva del mercado”, asegura Ben May, director de investigación macroglobal en Oxford Economics.

La electrificación está aquí para quedarse, según la sabiduría convencional, pero estos sucesos son malas noticias para las industrias que buscaban inclinar la balanza a favor de la electricidad este año.

“La gente no está comprando autos en este momento”, asegura Ram Chandrasekaran, líder mundial de transporte y movilidad en la consultora Wood Mackenzie. “¿Quién va a salir y dar un gran salto para decir que comprará un auto eléctrico nuevo cuando nunca antes ha tenido un auto eléctrico?”.

El mercado automotriz mundial se verá afectado por la contracción económica, según los analistas de BloombergNEF, lo que tendrá consecuencias negativas para las ventas de vehículos eléctricos y la fabricación de baterías. Los primeros datos de BNEF muestran que las ventas totales de vehículos cayeron 44 por ciento en China en enero y febrero, en comparación con el mismo periodo en 2019, y 18 por ciento en Corea del Sur.

Las ventas de autos eléctricos, que habían ido en aumento en los últimos años, son sensibles a los patrones en el mercado automotriz en general. Aún se espera que las ventas en Europa aumenten 50 por ciento con respecto al año pasado, y las ventas en China podrían ser estables o caer si la recuperación del virus se demora.

Los fabricantes como Volkswagen, Geely y General Motors han invertido miles de millones en vehículos eléctricos, y aún se esperan lanzamientos este año. En Europa y China, las fuertes regulaciones continuarán impulsando el mercado hacia adelante. Volkswagen actualmente está lanzando el nuevo ID.3 hatchback y ofrecerá un hermano SUV compacto a finales de 2020 para ser vendido en Europa, China y EU. Ford presentará el Mustang Mach-E más adelante este año.

“Tenemos un claro compromiso de convertirnos en carbono neutral para 2050, y no hay alternativa a nuestra estrategia enfocada en los autos eléctricos para lograrlo”, dijo Michael Jost, jefe de estrategia de Volkswagen, a periodistas el 12 de marzo. La caída de los precios es “una de esas que duran un mes o quizás un año”, dijo, pero a largo plazo el petróleo no será más barato.

Particularmente en Estados Unidos, el petróleo barato podría alentar a algunos compradores a adquirir vehículos con motor de combustión.

“Ciertamente es una mala noticia para cualquier lanzamiento de vehículo eléctrico si una caída en los precios de la gasolina se mantiene durante varios meses”, asegura Mark Wakefield, jefe de práctica automotriz en AlixPartners. El 16 de marzo, la gasolina estadounidense cayó 23 por ciento a su nivel más bajo desde 2005.

Beijing Electric Vehicle, el mayor fabricante de automóviles eléctricos de China, dijo en un mensaje de Wechat a principios de marzo que no tiene planes de ajustar su producción o su plan de ventas debido a la fluctuación de los precios del petróleo. La nueva unidad de energía de la compañía se está enfocando en prevenir la pandemia y reanudar constantemente el trabajo.

En China, el mercado de automóviles eléctricos más grande del mundo, los subsidios dieron como resultado una duplicación de las ventas en 2018. Un retiro parcial de los subsidios el año pasado condujo a una desaceleración, pero las ventas siguieron aumentando a tasas de dos dígitos. CRU Group, una consultora de productos básicos, recientemente redujo su estimación de ventas para 2020 a 1.35 millones, desde 1.5 millones ante el coronavirus. La nueva previsión sigue siendo superior a los 1.2 millones de vehículos eléctricos vendidos en 2019.

Colin McKerracher, analista de transporte de BloombergNEF, dijo que espera que las ventas de autos eléctricos crezcan en Europa este año, a pesar de una contracción en el mercado general. “Para la mayoría de los consumidores, los altos precios iniciales son el freno más importante a los vehículos eléctricos”, dijo McKerracher. “Los precios de las baterías importan más que los precios del petróleo, y si siguen cayendo, la adopción de los vehículos eléctricos seguirá subiendo a mediano y largo plazo, pero los próximos 12 meses podrían ser realmente feos”.

China y Unión Europea implementaron medidas para acelerar la electrificación del transporte, independientemente de los precios del petróleo, asegura José Lazuen, analista sénior de prácticas automotrices en Roskill. Las preocupaciones sobre la contaminación en las grandes ciudades y su impacto en la salud han sido más prominentes, y es poco probable que los cambios en los precios del petróleo cambien eso, dijo.

“A largo plazo, la visión de estos gobiernos es disminuir la exposición a los mercados petroleros tanto como puedan”, dijo Lazuen. “Si eso sucederá en los próximos 10 o 50 años, no lo sabemos”.

Los automóviles eléctricos cuestan entre un 50 y un 70 por ciento más que los convencionales, pero se pronostica que la diferencia disminuirá en próximos años, a medida que la tecnología de baterías de iones de litio evolucione y los fabricantes aumenten la producción. Roskill estima que el costo de los vehículos eléctricos comenzará a coincidir con el de los automóviles con motor de combustión a partir de 2023.