Salud

Participé en el ensayo de la ‘vacuna china’ y no se me cayó el brazo: esta es mi experiencia

¿Cómo es el reclutamiento en México? ¿Cómo es el proceso? ¿Hay riesgos? ¿Dan algún seguro? Esta y otras preguntas son respondidas en este texto

Este martes 15 de diciembre participé en el estudio Fase III de la vacuna de CanSino contra el COVID-19, mejor conocida como la 'vacuna china', en la Ciudad de México.

La idea de este texto es contar la experiencia para, a partir de la misma, resolver dudas de personas que quizá quisieran también participar en estos importantes ensayos. O bien, que se conozcan cómo son estos ensayos a partir de la experiencia personal.

La primera pregunta es la misma que me hizo mi mamá cuando le conté que participaría:


¿Por qué?

Principalmente por tres razones:

1. Naturalmente porque es una oportunidad de tener una vacuna confiable ahora, meses antes de que la pudiera tener acorde al calendario de vacunación del Gobierno. Tengo 33 años.

2. Porque estos ensayos son claves para que las vacunas puedan ser aprobadas. Sentir que aporto un 'granito de arena' en esta histórica lucha contra la pandemia me hace sentir muy bien.

3. Personalmente creo que la vacuna de CanSino es del grupo de las más confiables acorde a lo que he leído (y créeme que leí muchos artículos en los días recientes) junto con otras que también ya han sido aprobadas en México, como la de Pfizer, u otras en ensayos avanzados, como Moderna, AstraZeneca o Johnson & Johnson. Además creo que, de aprobarse, esta vacuna será muy importante en México, ya que no requiere de un proceso tan complejo como la de Pfizer, es de una sola inyección, y ya se precompraron más de 30 millones de dosis.

¿Cómo fue el proceso?

En El Financiero publicamos una nota hace varias semanas de que comenzarían los ensayos en la Ciudad de México, lo que me generó interés en estar pendiente de la convocatoria. Luego, un domingo cualquiera, vi un tuit del canciller Marcelo Ebrard invitando a registrarse. Y, en un mexicano de antología, dije ' chin%!&guesú' y me inscribí.

Pasaron un par de semanas sin noticias hasta que me llegó un correo donde me decían que habían revisado mi información y que estuviera pendiente. Días después, para sorpresa mía porque creí que no avanzaría el proceso, me llegó un correo donde ya me daban una cita y adjunto venía un documento con prácticamente toda la información sobre el ensayo.

¿Qué hacen en el proceso?

Primero, al llegar al hospital, hay una plática donde se nos explica a detalle el ensayo y hay espacio para responder cualquier pregunta.

Después se hace un chequeo general de salud y se toman datos básicos, tanto personales como físicos, como el peso, estatura, frecuencia cardiaca y oxigenación.

Posteriormente se toma una muestra de sangre a todas y todos los participantes, y a las mujeres adicionalmente una prueba de embarazo, ya que no se tienen datos aún sobre si la vacuna pudiera causar un daño al bebé.

En esta muestra de sangre se miden dos cosas fundamentalmente: si quienes participamos ya tenemos anticuerpos de COVID, porque quizá tuvimos la enfermedad sin darnos cuenta, y VIH. En estos casos, no se excluye a nadie, pero se da un seguimiento especial.

Luego, la inyección. Hay 50% de posibilidad de que toque una vacuna y 50% de posibilidad de que toque un placebo. En todas las pruebas de las distintas vacunas hay un grupo con la vacuna y otro con el placebo para tener referencia en los estudios.

Y no, no nos enteramos en el momento qué nos tocó.

¿Quién hace el ensayo?

Este es patrocinado por CanSino Biologics y el Instituto de Biotecnología de Beijing. El procedimiento, es decir la inyección, se realizó en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y lo hace personal médico mexicano. El seguimiento posterior a la inyección también lo dan médicos y médicas mexicanas.

Dura en principio un año y cada semana tengo que reportar cómo me voy sintiendo

¿Hay riesgos?

En los ensayos previos no se han reportado efectos adversos severos, por lo que se considera que la vacuna es segura.

Hay probabilidad de tener síntomas leves, como dolor de cabeza o en el brazo donde se aplicó la inyección, temperatura, fatiga o dolor muscular. Menos probable es tos, dolor de garganta o mareos.

De hecho, una vez que aplican la inyección los participantes nos quedamos media hora en el hospital para cerciorarse de que no hay un efecto severo tras la misma.

Aunque estos síntomas pueden o no ocurrir, independientemente de si me tocó la vacuna o el placebo.

En las primeras horas tras recibir la inyección no he tenido síntoma alguno, aunque estos pudieran aparecer en los siguientes días y sería normal. Una doctora me explicó que incluso podrían durar 3 o 4 días y sería igualmente algo normal.

¿Debo seguirme cuidando?

Por supuesto. Es, de hecho, una de las recomendaciones principales que nos hacen. Y, claro, en principio porque no sé si me tocó vacuna o placebo, por lo que no puedo arriesgarme, así que seguiré quedándome en casa en la medida de lo posible, usando cubrebocas, gel, lavándome las manos compulsivamente y guardando sana distancia si tengo que salir. Esto no lo puedo cambiar en lo absoluto.

¿Hay seguimiento médico? ¿Algún seguro?

Sí, los dos. A lo largo del año que dura el estudio, cada semana monitorearán cómo me siento. Ante cualquier efecto adverso derivado de la inyección o posteriormente algún síntoma de COVID, debo comunicarme a líneas asignadas para el seguimiento, donde me darán atención. En cualquier momento, las 24 horas del día, estarán disponibles para atenderme.

En cuanto al seguro, los patrocinadores del estudio nos otorgan uno para atender cualquier complicación derivada únicamente de la vacuna o bien de COVID-19. La atención en estos escenarios se puede otorgar en instituciones públicas y privadas y sólo se tiene que mantener al tanto a los doctores de cualquier eventualidad.

¿Nos enteramos algún día si nos tocó vacuna o placebo?

Sí, en principio hasta que acabe el ensayo, que, como les digo, dura un año. Pero también puede ser antes. Por ejemplo, si en los meses siguientes hubiera una vacuna disponible para mí, ya sea la de CanSino u otro fabricante.

Es decir, si en cualquier momento antes de que termine el año del estudio, el Gobierno anuncia que ya le toca a mi grupo de edad vacunarse y yo quiero hacerlo, me puedo dar de baja del ensayo y en ese momento me dirán a qué grupo pertenecí, de tal forma que no tuviera que vacunarme de nuevo si ya me tocó en esta ocasión.

También, en cualquier otro momento me puedo dar de baja del ensayo por el motivo que yo considere, y se me daría la información.

¿Si me tocó placebo me podrían poner la vacuna de CanSino si la aprueban?

Sí. Si la vacuna es aprobada por las autoridades mexicanas, nos llamarían para decirnos en qué grupo nos tocó y en caso de ser placebo nos garantizan que, de así desearlo, nos podrán poner esta vacuna.

¿Qué resultados ha dado esta vacuna?

En los ensayos previos se ha encontrado que a los 14 días se genera una respuesta inmune al nuevo coronavirus y respuestas inmunes significativas a los 28 días en la mayoría de los participantes.

¿Esta vacuna estaría disponible en México?

Sí, el Gobierno firmó un acuerdo de precompra por 35 millones de dosis, que llegarían al país si los resultados son positivos y es aprobada la vacuna

*El autor es director del sitio web de El Financiero. Las opiniones aquí expresadas son exclusivamente atribuibles al autor y no representan la opinión de El Financiero