Salud

Experto detrás de estrategia para combatir el COVID-19 en Suecia admite errores en el plan

Anders Tegnell señaló que el proyecto, donde se permitió que la gente siguiese visitando restaurantes, ir de compras, acudir a gimnasios y enviar a niños menores de 16 años a la escuela, aumentó el registro de muertes.

El epidemiólogo más destacado de Suecia, que persuadió a su país para que evitara unas medidas de aislamiento estrictas, ha admitido que su estrategia para luchar contra el COVID-19 resultó en demasiadas muertes.

"Si nos encontrásemos con la misma enfermedad y con el mismo conocimiento que tenemos hoy, creo que nuestra respuesta caería en algún punto intermedio entre lo que hizo Suecia y lo que ha hecho el resto del mundo", dijo Anders Tegnell en una entrevista con la radio sueca.

Tegnell es el cerebro detrás del polémico enfoque de Suecia para combatir el virus, y el Gobierno de Stefan Lofven ha dejado su respuesta oficial a la pandemia en manos del epidemiólogo.

Se siguen prohibiendo los encuentros de más de 50 personas, pero durante la crisis, los suecos han podido visitar restaurantes, ir de compras, acudir a gimnasios y enviar a niños menores de 16 años a la escuela.

El enfoque más laxo para combatir el virus ha suscitado elogios e indignación en todo el mundo. Sin embargo, lo que está más allá del debate es el impacto que la estrategia ha tenido en el número de víctimas mortales del país.

Con 43 muertes por cada 100 mil casos, la tasa de mortalidad de Suecia se encuentra entre las más altas a nivel mundial y supera con diferencia las de Dinamarca y Noruega, que impusieron cierres mucho más estrictos al comienzo de la pandemia.

Ahora, Tegnell ha admitido públicamente por primera vez que la estrategia está causando demasiadas muertes.

"Claramente, hay un margen de mejora en lo que hemos hecho en Suecia", precisó.

Quedarse atrás

Hasta ahora, Tegnell había argumentado que la naturaleza a largo plazo de la pandemia de COVID-19 requería una respuesta más sostenible que cierres estrictos y repentinos. Pese a las críticas en otros países, la estrategia de Tegnell recibió un amplio apoyo en Suecia.

Numerosos países de la Unión Europea ahora están levantando gradualmente sus medidas de aislamiento tras haber controlado, según parece,la enfermedad, y hay señales de que Suecia podría haberse quedado atrás.

Eso incluye la libertad de movimiento de sus ciudadanos, ya que algunos países de la UE restringen el acceso a personas que provienen de lo que se considera zonas de alto riesgo de contagio.

Lo que es más, hasta el momento hay pruebas limitadas de que la decisión de Suecia de mantener en funcionamiento gran parte de su sociedad haya apoyado la economía.

La ministra de Finanzas, Magdalena Andersson, advirtió recientemente que Suecia se enfrenta a su peor crisis económica desde la Segunda Guerra Mundial, con un PIB que se desplomará 7 por ciento en 2020, aproximadamente tanto como el resto de la UE.

El Gobierno ha comenzado a preocuparse por los aparentes pasos en falso para combatir la propagación del virus en Suecia. El lunes, Lofven prometió que habría una investigación sobre la gestión de la crisis antes del verano.

Algunos políticos en el Parlamento de Suecia se apresuraron a opinar. Jimmie Akesson, líder de los demócratas suecos contra la inmigración, tuiteó que los comentarios de Tegnell son "asombrosos".

"Durante meses, se ha desestimado a los críticos constantemente. Suecia ha hecho todo bien, el resto del mundo lo ha hecho mal. Y ahora, de repente, esto", afirmó Akesson.

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