Salud

Australia redujo los contagios por COVID a casi cero y no reportó muertes en enero, ¿cómo lo logró?

Además de las medidas generales como la higiene y el distanciamiento, Australia tiene estrictas medidas fronterizas.

En Australia se han registrado un total de 28 mil 829 casos de COVID-19, así como 909 fallecimientos a causa del virus. Esta nación ha mantenido 'a raya' los contagios: el martes, autoridades reportaron solamente seis contagios y ninguna muerte.

¿Qué ha hecho Australia para lograr esto?

El Gobierno australiano ha implementado el programa COVIDSafe (Libre de COVID), el cual cuenta con una hoja de ruta para avanzar hacia el combate de la enfermedad.

Las recomendaciones incluyen el distanciamiento físico de 1.5 metros y la buena higiene, como lavarse las manos con agua y jabón, toser y estornudar en el antebrazo, pero también el confinamiento: se hace un llamado a permanecer en casa si las personas tienen síntomas.

También se pide a la población evitar saludos físicos como los apretones de manos, abrazos y besos, y tener mucho cuidado en el transporte público, además de evitar las multitudes y las grandes reuniones públicas.

Para quienes presentan síntomas, se recomienda consultar a un médico y hacerse la prueba de detección del virus.

El país cuenta con estrictas medidas fronterizas para proteger la salud de la comunidad: las y los viajeros no pueden acceder a Australia a menos que sean ciudadanos, residentes permanentes o parte de una categoría exenta.

Las excepciones para quienes sí pueden entrar son para: familiares directos de ciudadanos australianos o residentes permanentes; ciudadanos de Nueva Zelanda que residan en Australia y sus familias; personas que hayan estado en Nueva Zelanda 14 días o más inmediatamente antes de viajar a Australia; diplomáticos acreditados por el país; tripulación de aerolíneas; personas contratadas bajo el Programa de Trabajadores de Temporada; y personas con visa de Innovación e Inversión Empresarial.

Los y las viajeras deben proporcionar evidencia de una prueba de COVID-19 (PCR) negativa a las aerolíneas. Estas deben ser tomadas 72 horas o menos antes de la salida programada.

Además, las personas deberán cumplir con una cuarentena obligatoria de 14 días en instalaciones designadas en el puerto de llegada, esto incluso si dieron negativo a la prueba de COVID-19.

Para viajar, todas las personas deben usar cubrebocas en todos los vuelos internacionales y también en los aeropuertos.

El Gobierno también indica que es posible que a las personas que reciben alojamiento de cuarentena se les realicen pruebas de coronavirus.

Estas pruebas pueden ser realizadas en las primeras 48 horas y después entre los días 10 y 12 de la cuarentena. No obstante, si las personas se niegan a realizarse la prueba, es posible que deban permanecer más tiempo en el confinamiento.

¿Qué pasa si los australianos quieren salir del país? El Gobierno ha informado que esto no es posible. Ciudadanos y residentes permanentes deben presentar una solicitud en línea y solo pueden dejar el país si: el viaje es parte de la respuesta al brote del coronavirus; el viaje es para su negocio o empleador; el viaje es para recibir tratamiento médico urgente que no está disponible en el país; si el motivo es convincente y el viaje es por tres meses o más; si se viaja por motivos humanitarios; si es de interés nacional.

Pero también hay exenciones automáticas. Esto quiere decir que pueden dejar el país quienes serán residentes de otros países, miembros de tripulación marítima o aérea y trabajadores de seguridad, ciudadanos de Nueva Zelanda con visa especial, personal de conducción diaria de carga entrante y saliente, quienes son trabajadores esenciales en instalaciones de aguas australianas y quienes viajan por asuntos oficiales del Gobierno.

Australia presentó 325 casos de coronavirus y ninguna muerte durante enero de 2021, de acuerdo con datos de la Universidad Johns Hopkins.

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