Un festival fuera de lo NRMAL 2020 con Flying Lotus 'esencia' a Coltrane
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Un festival fuera de lo NRMAL 2020 con Flying Lotus 'esencia' a Coltrane

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Un festival fuera de lo NRMAL 2020 con Flying Lotus 'esencia' a Coltrane

bulletLa onceava edición del festival Nrmal, el cual repetirá locación en el deportivo Lomas Altas del Estado Mayor Presidencial, se llevará a cabo el próximo sábado 7 de marzo del 2020.

Sebastián Padrón /Rodrigo González
25/02/2020
Actualización 27/02/2020 - 13:09
El primer aviso de talento para el festival desde el otoño pasado fue Steven Ellison, mejor conocido como Flying Lotus.
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La onceava edición del festival Nrmal, el cual repetirá locación en el deportivo Lomas Altas del Estado Mayor Presidencial, se llevará a cabo el próximo sábado 7 de marzo del 2020.

Este evento tuvo su primer parpadeo en Monterrey, Nuevo León, hace once años; ahora, es un punto de encuentro entre personas, propuestas de vanguardia y una coexistencia de públicos, gracias al eje conductor: la música del subterráneo.

Al no tomar los espacios comunes de muchos encuentros musicales en el año, el Festival Nrmal combina múltiples acciones: desde un impacto en la sociedad a través de la curaduría de música pop, así como una puesta en escena de artistas sonoros, además de propuestas sustentables como el uso de un mismo vaso de plástico -como sucedió en la última edición- y la venta de productos nacionales.

La gastronomía, la venta de artículos artesanales así como de discos, la moda y la fotografía son parte de la columna vertebral que conforma a este evento.

En el recorrido hacia una mayor inclusión, y un día previo al 8 de marzo donde se conmemora el día de la mujer, así como la propuesta de paro nacional convocado por las mujeres en México, la directora del festival señaló que debe haber aún más participación femenina.

“Que ya no sea un tema de asombro que un festival tenga el 50% de participación femenina, que sea normal y natural que pase”, declaró Mónica Saldaña para la revista Nipol.

El primer aviso de talento para el festival desde el otoño pasado fue Steven Ellison, mejor conocido como Flying Lotus, uno de los tantos artistas presumidos por la legendaria etiqueta Warp Records. El familiar de Alice y John Coltrane presentará Flamagra (2019), su sexta placa, la cual mantiene un estilo hipermoderno entre el jazz, intelligence dance music (IDM) y hiphop. Todo dentro de su instalación llamada Hypercube.

En un tren al sur rumbo a Sudamérica, Juana Molina y Mateo Kingman llegan con su respectiva música electrónica latina: la argentina incursionada más hacia el folk, que salpica remembranzas al post punk y al pop progresivo, y el ecuatoriano alejado de las influencias calientes de la cumbia para pulir y construir una arquitectura de música electrónica latina, que recuerda a Gustavo Santaolalla y a Helado Negro.

Apuntando la mirada hacia el norte del continente americano, el rock sicodélico actualizado, el No Wave -punk urbanizado y radical- y el Post Rock con antifaz de indie estarán a cargo de Wand, Bush Tetras y The Sea & Cake.

La banda lisérgica, originaria de Los Ángeles, a cargo de Cory Hanson, presentarán su último disco, Laughing Matter (2019), un experimento que pone en común las percusiones, las cuerdas de las guitarras, los pedales y un falsete en la voz.

Moviéndonos de un ambiente bucólico a lo citadino, Bush Tetras hará bailar y gritar por los experimentos sonoros provenientes de Nueva York, sótano y origen del género No-Wave. La actualización del funk y las demencias sonoras del ruido serán un peldaño importante en el festival.

Para rematar, las mieles de la escena de Chicago, Illinois, estarán a cargo de The Sea & Cake. Liderados por Sam Prekop, quien mantiene a flote varios proyectos de música subterránea, la agrupación presentará música minimalista y creativa, tan simple y refrescante como un vaso de agua.

En la electrónica alemana, Olaf Bender, mejor conocido como Byetone, creará una caja de resonancia en el escenario del festival. A través del minimal techno mezclado con ruido (digital y de oscilador analógico), el fundador de la etiqueta raster-noton pintará en el aire atmósferas que pondrán en trance al público, llevándolos a una fábrica en serie de ensamblaje de computadoras. Si uno desea aventurarse a una electrónica experimental y a la música Glitch (estética del error del lenguaje binario), Byetone es imperdible.

Respecto a nuestra casa y con la vara alta, Belafonte Sensacional presentará su segundo material, Soy Piedra (2019), que navega entre el folk nacional impulsado por la voz y guitarra de Israel Ramírez; la guitarra elétrica de Julio Maldad; el bajo adictivo de Israel-Pompa-Alcalá; las percusiones pintorescas de Cristóbal Martínez; los coros y juegos de armónica de Elale Guerrero; los arreglos con trompeta de Emma García y las voces de Enrique Álvarez.

Las colaboraciones de Paulina Lassa (Piano), Camile Mandoki (voz), Mabe Fratti (chelo) y Enrique Martínez (percusiones) hacen que aparezcan retazos de garage rock y sicodelia. Basta ver su videoclip, dirigido por Andrea Grain, para confirmar su estilo.

Chicana por nacimiento y mexicana por elección, Jackie Mendoza expondrá LuvHz (2019), un collage de sonidos electrónicos, de ukelele y voz, que potencian y dan legitimidad a la música electrónica latina en territorio anglosajón.

Sumado a la escena nacional, Fumata, originaria de la ciudad de México, surge a partir de varios proyectos de metal stoner metal/sludge nacionales (4 Ciénegas, El Ahorcado, Terror Cósmico, Apocalípsis y Vinnum Sabbathi). Agresivo, politoxicómano y lento serían los adjetivos apropiados para describir la música extrema de Javier Alejandre (guitarra), Maximo Mateo (voz), Mico Cardoso (batería y percusiones) y Juan Tamayo (bajo). Un cuarto para explorar aún más.

Y desde el Amsterdam, Países Bajos, BEA1991 presenta Brand New Adult (2019), una mezcla de atmósferas e historias existenciales. Su belleza y potencia radica gracias a la música, que tiene sus cimientos en trip-hop, deambula por el synth pop y se arriesga en el R&B. A veces inexplicable e incluso inclasificable. Los motivos de todo el álbum parten de un beat que da ritmo, un piano filtrado y un saxofón empapado de reverberación.