Reflector

Gracias Totales: Rebobinar el VHS para ver (por última vez) a Soda Stereo

La alineación titular para esta gira fue conformada por el baterista Charly Alberti y el bajista Zeta Bosio, así como por el guitarrista Richard Coleman, en los teclados Fabián 'Zorrito Vön' Quintiero y Roly Ureta, guitarrista que colaboró en Fricción, banda argentina donde Cerati también aterrizó en los ochenta.

Caminar por tu habitación y entrar al estudio. Mirar los VHS que marcaron una época, la de tus amigos y familia. Tomar el de Soda Stereo. Play. Es(t)a noche regresamos a 1984. Las baterías de Charly Alberti y el bajo de Zeta Bosio hacen dupla y comienza la guitarra de Gustavo a voz acompañada: "Estoy desesperado/Soy tan vulnerable a tu amor/Ella ya se ha ido/Un hueco en mi habitación".

"Y acuéstate, levántate, apágalo, enciéndelo", todo eso, junto con las imágenes de la gira Me verás volver del 2007 –donde Cerati vestía un chaleco oscuro y una bufanda– nos regresó la triada argentina. Una que hizo Soda Stereo (1994), donde no fue Nada personal (1985); que produjo Signos (1986). Unos que tuvieron Doble vida (1988), compusieron Canción animal (1990), dibujaron un Dynamo (1992) y se transformaron en un Sueño Stereo (1995). Toda una década en esta noche por dos horas.

Así comenzó el Gracias Totales en México. Una animación en video que transportaba a ese pasado donde había que rebobinar la cinta para mirarla de nuevo.

La alineación para esta gira: el guitarrista Richard Coleman –miembro activo de Soda antes de su álbum homónimo, que regresó para Signos y que se acoplaría en la última fecha del Me Verás Volver en el Estadio del River para 2007–; los teclados de Fabián 'Zorrito Vön' Quintiero, que también se unió a esa gira en la última fecha y quien había tocado con Charly García en su banda; y Roly Ureta, guitarrista que colaboró en Fricción, la banda argentina de new wave donde Cerati también aterrizó junto a Coleman, Gonzo Palacios y Celsa Mel Gowland.

'Hombre al agua' llegó y la nostalgia ya estaba instalada. Los meses fueron años navegando y la tierra a la vista nos recordó que "todo volverá a ser como fue (y que) las luces en la costa son faros del pasado"; para esta pieza, Coleman fue el encargado de cantarla.

Para el siguiente acto, León Larregui hizo presencia y la letra de 'Disco eterno' comenzó a darle vueltas en la cabeza a todos; a él le siguió 'El Rito', interpretada por el vocalista chileno Álvaro Henriquez, líder de Los Tres.

Con cuatro éxitos de Soda, ese sentimiento de "anhelo colectivo de una época más feliz, más simple, más inocente" -del que hablaba el crítico de música inglés Simon Reynolds- ya latía.

Esto hacía efecto con todos los materiales de archivo que reproducían, entre cada una de las canciones a tocar, pues mostraban momentos de sus viajes como en los que remaban en un río hasta grabaciones en el estudio.

Dos mexicanos más, Rubén Albarrán con 'La Cúpula (Lo que sangra)' y Julieta Venegas con 'Signos', tomaron la batuta para recordar la voz de Gustavo en escena; sin embargo, la nacida en Long Beach, California, no se presentó, situación que se repitió con otros cantantes en cinco veces. Una que (de)mostró la fuerza y el hueco que dejó el hombre que fumaba 40 cigarrillos cuando, 13 años atrás, tocó por última vez en el grupo.

La fuerza del apellido llegó. Luz, cámara y acción . Benito Cerati se apoderó de los oídos del Foro Sol y el 'Zoom' hizo que los espectadores notaran que "es copia fiel" del argentino que también compuso cinco discos como solista; acto seguido, llegó Adrián Dargelos, vocalista de Babasónicos, con 'Trátame suavemente' para atenuar el ritmo y conectar, espalda a espalda, su cuerpo junto a Zeta Bosio durante los coros.

Los 'Pasos' de Andrea Echeverri fueron la siguiente parada, luego de mostrar un look muy parecido a la portada de la última entrega discográfica de Soda en 1995; pese a esto, algunos pensaron que llegaría 'Té para tres' y ese confort y música para volar, pero nos seguía faltando Gustavo y su solo de guitarra con sonido honor a Spinetta.

Por momentos, parecía que el líder estaba en México y entre los suyos; Alberti y Zeta veían hacia las pantallas, como en tiempos pasados, pero la ausencia se notaba. La sombra del recuerdo.

Para la 'Ciudad de la Furia' tocaron la versión original que fue acompañada por vistazos a Buenos Aires, enfocadas en las calles del Centro, entre las que Corrientes era una de las favoritas; luego vino otro tributo por parte de Draco Rosa, el exintegrante de Menudo, con 'En Remolinos'.

'Cuando pase el temblor' se acercó a México: la canción arrancó luego de varias proyecciones de una sesión fotográfica que realizó la banda en Teotihuacán décadas atrás y ahora junto a Gustavo Santaolalla, quien trabajó más de la mano con el líder que dejó el mundo un 4 de septiembre de 2014.

Luego vinieron 'Fue', del disco Dynamo, donde volvió a sonar la voz de Cerati; se unió 'Un Millón de Años Luz' interpretada por la chilena Mon Laferte; y enseguida, a la distancia y con la ausencia de los músicos, despegó 'Persiana Americana' con Fernando Ruíz Díaz (Catupecu Machu) y 'Prófugos' con el colombiano Juanes.

Antes del cierre, y previo al Encore, Alberti de la mano de Bosio dejaron sus posiciones y corrieron de un lado a otro del escenario para agradecer todo el apoyo.

Regresaron, tomaron el bajo, la batería y 1992 llegó: 'Primavera 0' despegó y, por cuatro minutos y cuarenta y dos segundos solo ellos tres sonaron.

Para el final, la voz de Chris Martin, vocalista de Coldplay, interpretó 'De música ligera' y, como muchos presentían, eso sería todo. El punto. Un "hasta aquí llegamos" de Zeta lo anunció. Eso fue. Pero seguimos en el Sueño Stereo con y sin Gustavo.

También lee: