Identidad maya: clave para el desarrollo económico y social en la Península de Yucatán
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Identidad maya: clave para el desarrollo económico y social en la Península de Yucatán

COMPARTIR

···

Identidad maya: clave para el desarrollo económico y social en la Península de Yucatán

La Fundación Haciendas del Mundo Maya, busca que los municipios rurales logren un avance integral a partir de su identidad cultural y natural.

EF Península Andrea Durazzo
04/06/2019
Mural realizado por toda la comunidad de Yaxunah en colaboración con la Fundación Haciendas del Mundo Maya.
Al registrarte estás aceptando elaviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

La identidad maya es la clave para el desarrollo económico y social de los municipios rurales de la Península de Yucatán de acuerdo con la visión de la Fundación Haciendas del Mundo Maya, que opera desde hace 17 años en 23 municipios con un Programa de Desarrollo Integral Comunitario.

Paulina González Jáuregui, directora adjunta de la fundación, explicó que buscan conectar el pasado y el presente en una identidad maya, para que a través de la identificación de los propios recursos naturales y culturales, además de las capacitaciones a los habitantes de estas localidades, permite la generación de un desarrollo real.

Su metodología tiene dos vertientes, la del desarrollo de base y el desarrollo humano, que trabajan en muchas disciplinas: recursos naturales, educación, salud, infraestructura y vivienda, y emprendimientos sociales.

En el marco de la primera Feria de Intercambio de Semillas en Yaxunah, Yaxcabá en Yucatán, González Jáuregui informó que han trabajado en esta comisaría desde hace cinco años para promover un desarrollo integral, "pero el fondo es el rescate y el orgullo por la identidad maya y cómo eso juega a su favor para que logren con sus propios proyectos y medios un desarrollo económico y social", mencionó.

Desde que llegaron a Yaxunah, han impartido talleres para los artesanos que también se dedican a la milpa, para que tengan otro acceso económico, así como un taller de urdido de hamacas.

Además de estos talleres para que la gente obtenga otras habilidades con las que pueda comercializar, hicieron una alianza con el municipio para volver a abrir la biblioteca municipal. La cual fue equipada con libros, juegos, material didáctico para diferentes edades y también se creó una alianza con el Centro Cultural de la localidad, para que se haga una pasillo educativo desde la biblioteca hasta el centro.

Además de esto, la fundación le apostó al turismo rural y sostenible, que en Yaxunah está basado en la gastronomía y visitas a recursos naturales y zonas arqueológicas cercanas.

González Jáuregui expresó que la clave es potencializar lo que ya se tiene en cada lugar, pues "tienen los recursos aquí, o sea la identidad existe, es nada más recordarla, que la construyan y que la pongan a favor de lo que pueden generar para ellos en ese sentido y es un modelo de autogestión".

Además, impartieron capacitaciones en materia de herramientas en calidad, en administración, calidad de servicio y la construcción de sus propios discursos para vender de forma más eficaz sus productos turísticos.

"Hay tres grupos aquí organizados que te pueden prestar la experiencia viva de turismo comunitario. Llegas a comer con ellos, a vivir la experiencia de la cochinita pibil o relleno negro, te llevan al sitio arqueológico guiado, tienen una gruta también que se puede visitar, un pequeño criadero de pecarís y después tenemos un recorrido aquí en la comunidad a los talleres artesanales y también un cenote", detalló Isaí Miranda Ojeda, miembro de la Coordinación de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la fundación.

Asimismo, otra de las acciones que han llevado a cabo en Yaxunah es un proyecto de agricultura en dos unidades de producción.

Dentro de la comunidad, trabajan con las señoras en los solares de sus hogares, con huertos de traspatio y principalmente con hortalizas. Mientras que con los señores trabajan en las unidades de producción en la milpa de manera sustentable.