Crecimiento poblacional y deforestación convierten a Mérida en una 'isla de calor'
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Crecimiento poblacional y deforestación convierten a Mérida en una 'isla de calor'

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Crecimiento poblacional y deforestación convierten a Mérida en una 'isla de calor'

bulletLos récords por altas temperaturas históricas podrían ser alcanzados en los próximos años debido a la construcción de nuevos fraccionamientos.

EF Península
10/05/2019
En los pasados años ha aumentado el número de pobladores de la capital del estado, y se espera la tendencia siga.
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En los últimos años, el calor se ha incrementado en Mérida y, conforme avanza el tiempo, se rompen récords de temperatura. Esto se relaciona con el aumento de la masa de concreto y la deforestación constante, afirmó el meteorólogo Juan Antonio Palma Solís.

De acuerdo con información del Observatorio Meteorológico de la capital yucateca, en los últimos 10 años se alcanzó en dos ocasiones el récord absoluto de temperatura máxima extrema en Mérida desde que se llevan registros. El primero de mayo del 2009 hubo 43.5 grados y, después, en abril del 2015, 43.6 grados. Esta condición puede estar asociada al calentamiento global, pero también con el crecimiento de la ciudad.

Palma Solís aseguró que construcción de nuevos fraccionamientos, que extienden la planta de concreto en la 'ciudad blanca', ademas de la deforestación convierten a Mérida como una 'isla de calor', situación que pone en riesgo la salud de los habitantes de la ciudad.

Esto debido a que en un lugar donde hay más construcciones y masa de concreto, las temperaturas serán mucho mayores que en la periferia, donde hay menos construcciones y más vegetación, indicó el especialista.

"Se debe a la deforestación de la ciudad, la vegetación es sustituida por superficies de concreto, asfalto, ladrillo y otros materiales de construcción que alteran el balance hídrico y radiactivo superficial, como por ejemplo, la absorción de calor y su lenta dispersión; ello hace que al caer la noche, la temperatura se mantenga mucho más alta que en los alrededores", escribió a El Financiero.

Palma Solís refirió que para regular este incremento de las temperaturas y crecimiento de la isla de calor en Mérida es importante reforestar, ya que los árboles proyectan sombra y refrescan la temperatura al no permitir una alta absorción de calor por la superficie.

También agregó que es necesario rehabilitar áreas verdes con pasto y plantas, pues ayudan a crear entornos más frescos en lugar de plataformas de concreto "donde se podría cocer un huevo".

Es importante que se tomen medidas rápidamente, indicó el especialista, ya que si la isla de calor en Mérida sigue creciendo, en los próximos años se podrían alcanzar temperaturas superiores a los 45 grados, rango que podría convertirse en algo muy peligroso para los pobladores de la 'ciudad blanca'.