No prevalecerán las mentiras sobre la legislación en Hong Kong
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

No prevalecerán las mentiras sobre la legislación en Hong Kong

COMPARTIR

···
menu-trigger

No prevalecerán las mentiras sobre la legislación en Hong Kong

18/06/2020
columnista
Zhu Qingqiao
Embajador chino en México

En la reciente sesión anual de la XIII Asamblea Popular Nacional (APN) de China, se aprobó la decisión para establecer y mejorar el sistema legal y los mecanismos de aplicación para salvaguardar la seguridad nacional en la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK). Los políticos de algunos países lanzan acusaciones injustificadas sobre esta decisión razonable y legítima, destinada a salvaguardar la soberanía e integridad territorial de China. Por lo anterior, quiero exponer los hechos verídicos al pueblo mexicano.

Es falso que la legislación perjudicará el alto grado de autonomía de Hong Kong y “un país, dos sistemas”. “Un país, dos sistemas” constituye la política estatal básica de China, “un país” es la premisa y la base para “dos sistemas”. La seguridad nacional es una condición previa básica para la existencia y el desarrollo de una nación, para todos los países sin ninguna distinción defenderla siempre es una competencia del gobierno central. Hong Kong es una región administrativa especial de China, y a casi 23 años tras su regreso se ha enfrentado a la obstaculización de las fuerzas antichinas, al igual que algunas fuerzas externas, evitando completar la legislación del artículo 23 de la Ley Básica de la RAEHK, cuyo propósito es salvaguardar la seguridad nacional. Esto ha dado lugar a un estatus “indefensión” de facto en la región. Particularmente a partir del disturbio derivado de la enmienda de ordenanzas en junio del año pasado, se han escalado las actividades violentas y terroristas, acompañadas por la flagrante intervención de fuerzas extranjeras en los asuntos locales. Todo esto constituye una grave amenaza a “un país, dos sistemas” y un severo perjuicio a la soberanía nacional. La decisión aprobada por la APN es una medida imperativa y esencial para cubrir las lagunas en la seguridad nacional para Hong Kong, y así garantizar la implementación de la política de “un país, dos sistemas”.

Es falso que la legislación viola la “Declaración Conjunta Chino-Británica” y las obligaciones internacionales de China. La Declaración sirvió para resolver el regreso de Hong Kong a la patria. Cuando se hizo realidad en 1997, se cumplieron todos los derechos y obligaciones relacionados con la parte británica estipulados en ella, por eso Reino Unido no tiene soberanía, ni derecho de administración y supervisión sobre la región después de su retorno. La política básica china sobre Hong Kong mencionada en la Declaración ha sido incorporada a la Ley Básica y ha sido cabalmente implementada. La base legal para la administración de Hong Kong por parte del gobierno chino es la Constitución y la Ley Básica, no tiene nada que ver con la Declaración. Por lo tanto, nadie tiene el derecho a utilizar la Declaración para hacer comentarios irresponsables sobre los asuntos de Hong Kong.

Es falso que la legislación afectará los derechos y la libertad de los habitantes hongkoneses y la confianza de los inversores en esta región. Durante los 156 años bajo el dominio colonial británico, Hong Kong nunca disfrutó de alguna democracia o libertad. Precisamente desde su retorno, Hong Kong se ha convertido en una de las regiones que gozan de mayor libertad en el mundo, y sus residentes han disfrutado de derechos y libertades sin precedentes. La legislación no cambiará el sistema capitalista en Hong Kong, ni su alto grado de autonomía ni su sistema jurídico. Tampoco se verán afectados sus derechos en la parte administrativa, legislativa, judicial independiente y de adjudicación final. La legislación es para prohibir a un número muy pequeño de personas de dividir el país, subvertir el poder estatal, así como organizar y llevar a cabo actividades terroristas, además de prohibir a las fuerzas externas y extranjeras a interferir en los asuntos de Hong Kong, para que los derechos legales y la libertad de los hongkoneses se ejerzan mejor en un ambiente seguro. Ocho días después del anuncio de la decisión sobre la legislación, alrededor de tres millones de hongkoneses expresaron su apoyo en campañas de firmas, y también apoyaron las compañías extranjeras como HSBC, Jardine Matheson y Swire Group. Estos son votos de confianza en dicha legislación y la perspectiva del principio de “un país, dos sistemas”. En cuanto a por qué algunos políticos extranjeros reaccionaron con tanta fuerza, creemos que se debe a que no les importa la libertad que disfrutan los residentes locales, sino la “libertad” de hacer todo lo que quieran para sabotear la seguridad nacional de China.

La legislación para la RAEHK es un asunto exclusivamente interno de China y ningún otro país tiene el derecho a interferir. El gobierno chino se mantendrá firme para salvaguardar la soberanía nacional, la seguridad y los intereses de desarrollo, así como mantener la prosperidad y estabilidad de Hong Kong. A su vez, Hong Kong, al ser un centro internacional de finanzas, comercio y navegación, desplegará sus ventajas para lograr, junto con el resto del país, un desarrollo común, reluciendo como la “Perla del Oriente”.

El autor es embajador de China en México.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.