Dinero, Fondos y Valores

Los ‘desperdiciados’ del mercado laboral

Al cierre de 2020, los desocupados, no económicamente activos pero disponibles para trabajar y subempleados sumaron 19.5 millones de personas.

En 2020 el deterioro en las condiciones del mercado laboral en México fue severo y considerable, si bien continúan recuperándose desde que se tocó fondo.

Millones de mexicanos dejaron la fuerza laboral ante la emergencia sanitaria y continúan en la búsqueda de un empleo formal o se han tenido que ocupar en el sector informal para subsistir.

Lo más lamentable, además de las ocupaciones perdidas y no recuperadas aún, es la mano de obra desaprovechada y desperdiciada en la crisis actual, como lo corrobora la nueva edición de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.

Es lo que el Inegi clasifica como subutilización de la fuerza de trabajo, representada por los desocupados, subocupados o subempleados y los no económicamente activos disponibles para trabajar.

La población desocupada, caracterizada por las personas que no contaban con trabajo, pero buscaron activamente uno en el último mes, fue de 2.5 millones en el cuarto trimestre de 2020.

La población no económicamente activa disponible para trabajar, es decir, la que no buscó trabajo, pero aceptaría un empleo si se lo ofrecieran, fue de 8.9 millones en el último trimestre del año pasado.

Por su parte, la población subocupada, que cuenta con una ocupación, pero tiene necesidad y disponibilidad de trabajar más tiempo, fue de 8.1 millones.

Esas tres categorías –desocupados, no económicamente activos pero disponibles para trabajar y subempleados– suman 19.5 millones de personas con necesidad o deseos de trabajar, aunque a mediados de 2020 llegaron a ser casi 26 millones.

Un año antes, previo al inicio de la pandemia, las mismas tres categorías estaban representadas por 12 millones de personas.

Su fuerte incremento refleja la magnitud de la subutilización de la fuerza de trabajo en el país durante 2020 y aún ahora.

Por si no bastara con el 'desperdicio' de mano de obra, en el último año casi 2.4 millones de personas en México dejaron de formar parte de la población ocupada, de acuerdo con la misma ENOE nueva edición.

De los que salieron de la población ocupada en 2020 a causa la pandemia por Covid-19, la contracción económica y su impacto en el mercado laboral, más de un millón son hombres y 1.3 millones son mujeres.

Los más afectados fueron los trabajadores del sector de servicios, donde la pérdida de ocupados fue de 1.7 millones respecto al cuarto trimestre de 2019.

El rubro de restaurantes y servicios de alojamiento, como hoteles, registró una reducción de 769 mil ocupados ante la combinación de confinamientos y restricciones a la movilidad.

Desde el inicio de la pandemia, las industrias restaurantera y hotelera han tenido que cerrar temporal o definitivamente miles de establecimientos con los consecuentes recortes de personal.

Por tamaño de unidad económica, la mayor afectación laboral de la crisis sanitaria se registró en los micronegocios, donde 914 mil personas se desprendieron de la población ocupada, seguidos por los pequeños establecimientos, que perdieron 418 mil personas.

Por tipo de trabajo, la población ocupada informal disminuyó en cerca de 1.7 millones de personas.

Se confirma que entre la población más vulnerable están quienes tienen o tenían una ocupación en las micro y pequeñas empresas o en el sector informal, donde están los trabajadores no afiliados al IMSS.

La pandemia ha representado afectaciones al ingreso y las oportunidades laborales de millones de mexicanos.

En un escenario tan incierto, aún no está claro cuándo se recuperarán los empleos perdidos, lo que, paradójicamente, no deja duda de que buena parte de la desocupación actual es permanente.

COLUMNAS ANTERIORES

Faltan 500 mil empleos…y 40 millones de vacunas
Al acecho, la ‘maldición’ del crecimiento inercial

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.