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Banxico no podrá desligarse de la Fed

La Fed subió en 25 puntos base el rango objetivo para su tasa de referencia y Víctor Piz considera que el Banco Central mexicano podría seguir sus pasos.

Las preocupaciones del Banco de México sobre la inflación fueron confirmadas ayer con la cifra de la primera quincena de julio, que se aceleró más de lo esperado.

La inflación en la primera mitad de julio repuntó a 4.85 por ciento anual desde 4.76 por ciento en la segunda quincena de junio, pero viene de 4.41 por ciento en las dos últimas semanas de abril.

En la más reciente Encuesta Citibanamex de Expectativas destacó el incremento en el pronóstico de inflación para el cierre de 2018, a 4.16 por ciento desde un previo de 4.0 por ciento.

Pocos dudan que el Banxico dejará la puerta abierta a un nuevo incremento de su tasa de referencia, probablemente en su reunión de octubre.

El Banco Central mostró un sesgo restrictivo desde la minuta sobre su reunión de junio pasado, cuando subió su tasa de referencia en 25 puntos base, a 7.75 por ciento.

La mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno consideró que algunos riesgos al alza para la inflación han comenzado a materializarse.

Más aún, que se ha deteriorado el balance de riesgos, lo que podría retrasar el proceso de convergencia de la inflación a su meta.

Algunos miembros de la Junta advirtieron de que incluso la inflación podría no alcanzar la meta puntual de 3.0 por ciento durante 2019.

Los riesgos que enfrenta la inflación son suficientes para creer que el Banxico no podrá desligarse de la política monetaria adoptada en Estados Unidos por la Reserva Federal.

Menos aún con los recientes comentarios de Jerome Powell, presidente de la Fed, quien señaló ante el Senado de su país que la economía estadounidense cuenta con buena salud, por lo que se debería seguir elevando la tasa de interés de forma gradual como lo ha venido haciendo.

Sus comentarios se produjeron en medio de las críticas públicas del presidente Donald Trump sobre los recientes aumentos de las tasas de interés, pese a que la economía estadounidense está acercándose a zona de sobrecalentamiento.

La minuta de la Fed sobre su reunión de junio, en la que incrementó en 25 puntos base el rango objetivo para su tasa de referencia, a un nivel de 1.75 a 2.0 por ciento, reforzó la expectativa de que acelerará la política de normalización de tasas.

Lo hará al continuar la tendencia alcista de la inflación en Estados Unidos, que en junio llegó a 2.9 por ciento anual y alcanzó su mayor nivel desde febrero de 2012.

Al acelerarse el proceso de normalización de la política monetaria de la Fed, la trayectoria esperada de su tasa de interés para el cierre de este año y el próximo apunta al alza.

Por lo pronto, se prevén dos aumentos adicionales de 25 puntos base cada uno en lo que resta del año, el siguiente probablemente en su reunión de septiembre.

El Banxico no se quedará atrás y posiblemente subirá su tasa en 25 puntos base más para cerrar el año en 8.0 por ciento.

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