Dinero, Fondos y Valores

La ‘fuga’ de 25 mil mdd… y lo que falta

Si bien hay una menor disposición para mantener posiciones en papel emitido por el gobierno de México, también está presente la incertidumbre en los mercados internacionales.

Los flujos de capital dirigidos a la economía mexicana registran salidas constantes en el mercado de deuda gubernamental, que en 2021 fueron históricas por segundo año consecutivo.

La razón principal es la pérdida de apetito de los inversionistas extranjeros hacia los activos mexicanos de renta fija, en un entorno de aversión al riesgo, sumado a otros factores.

Algunos están asociados a los efectos económicos de la pandemia y también a la expectativa de un endurecimiento de las condiciones financieras globales, sobre todo en Estados Unidos.

En los últimos dos años no sólo se contrajo la tenencia de valores gubernamentales en poder de no residentes en México, sino que incluso se registró una salida neta de recursos.

Al cierre de diciembre pasado, la tenencia de esos instrumentos en manos de inversionistas del exterior se ubicó en un billón 633 mil 447 millones de pesos, el nivel más bajo desde finales de febrero de 2013, según datos del Banco de México publicados ayer.

Eso significó la venta de 257 mil 601 millones de pesos de posiciones en deuda gubernamental mexicana en el último año.

Las salidas en 2021 fueron ligeramente superiores a las de todo 2020, cuando sumaron un monto sin precedente hasta ese año de 257 mil 239 millones de pesos.

Quiere decir que en dos años la reducción en la tenencia de bonos gubernamentales por parte de inversionistas extranjeros fue de 514 mil 840 millones de pesos.

En términos de la divisa estadounidense, el retiro acumulado es equivalente a unos 24 mil 672 millones de dólares, lo que representa la mayor ‘fuga’ desde la crisis de 1994.

De ese tamaño ha sido el ajuste de posiciones en el mercado de valores gubernamentales denominados en pesos desde el inicio de la pandemia en febrero de 2020.

Sin embargo, el menor apetito por activos mexicanos de renta fija viene desde antes de la contingencia sanitaria por COVID-19, pues la tenencia de extranjeros en valores gubernamentales alcanzó su récord en febrero de 2019.

Desde entonces hay una salida acumulada de flujos de capital de no residentes en el país de 640 mil 481 millones de pesos.

En 2021 se continuó observando una menor participación de inversionistas del exterior en el mercado de deuda gubernamental.

En particular, los flujos de salida en los Bonos M fueron del orden de 237 mil 865 millones de pesos.

Los inversionistas continúan prefiriendo los activos de otras economías emergentes, en particular la deuda de países asiáticos.

China, que ya recuperó la tendencia de crecimiento que tenía previo a la pandemia, ha sido el destino favorito de los flujos de capital en los últimos meses.

La inclusión de la segunda economía más grande del mundo en diversos índices de renta fija globales la han convertido en un destino alternativo para los flujos de capital.

Si bien hay una menor disposición para mantener posiciones en papel emitido por el gobierno de México, también está presente un entorno de alta incertidumbre en los mercados financieros internacionales.

La incertidumbre está asociada sobre todo a la inflación global, que sigue aumentando.

Hoy temprano en Estados Unidos se informará que la inflación al consumidor en diciembre habría tenido su mayor registro anual en prácticamente cuatro décadas.

El dato vendrá a confirmar que, además de acelerar el retiro del estímulo monetario, la Reserva Federal se prepara para aumentar su tasa de Fondos Federales.

Ahora se anticipan hasta tres incrementos de tasas para 2022, que podrían iniciar tan pronto como en marzo próximo, cuando también la Fed pondría fin a sus compras de bonos.

El apretamiento de las condiciones financieras será un factor de riesgo para los flujos de capital en las economías emergentes, donde México es uno de los mercados más expuestos.

De hecho, el peso mexicano se encuentra altamente expuesto a choques externos, como el inminente retiro del estímulo monetario en EU.

El viraje puede implicar más salidas de capital, presiones cambiarias y episodios de volatilidad en los mercados financieros nacionales.

Más nos vale estar preparados para lo que viene y confiar en que la subida de las tasas de interés externas no será desordenada.

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