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Se 'alinea' crecimiento porcícola

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Se 'alinea' crecimiento porcícola

29/10/2019
Actualización 29/10/2019 - 7:36

La autorización de Semarnat para nuevas granjas de marranas parideras o reproductoras en Yucatán, la crisis de la fiebre porcina africana en territorio Chino, un envidiable estatus sanitario y un alto precio de la carne de cerdo a nivel mundial, son algunos de los elementos que se 'alinearon' recientemente para que el negocio porcícola de Grupo Kuo, a través de su marca Kekén, registren crecimientos en ventas locales, de exportación y tengan nuevas tiendas, llegando a 510.

Este negocio, que se preveía tuviera crecimientos moderados en sus inicios, se ha convertido en uno de los principales generadores de ingresos de Grupo Kuo; su crecimiento ha sido acelerado, sorprendente, y la apuesta de inversión ha sido fuerte, con miras a que crezca todavía más.

Apenas hace unos días la Semarnat les autorizó la reconversión de siete granjas de engorda en el municipio de Sotuta, para que sean de marranas parideras, las cuales se sumarán a cuatro nuevas naves en el municipio de Maxcanú y a las que ya trabajan y se amplían en Kinchil.

Esto significa que el negocio tendrá tres centros de reproducción, es decir tres puntos en el que las marranas parideras den lechones que deberán ser engordados en granjas aparceras por cuatro meses para luego procesarlos.

Llegar al punto de tener tres centros de marranas parideras para las granjas de engorda, es el reflejo del rápido crecimiento del negocio.

Hace poco más de 10 años, la rama porcícola en Grupo Kuo comenzaba a surgir, a brotar; era novedoso el sistema de aparcería y había resistencia de los porcicultores tradicionales en Yucatán por adoptarlo.

Sin embargo, poco a poco fue creciendo y el modelo de aparcería se convirtió para muchos porcicultores tradicionales en una nueva opción de negocio: invirtieron en infraestructura para cumplir lo que les pedía Kekén, recibieron los lechones en las instalaciones y se dedicaron a engordarlos y cuidarlos por cuatro meses con el alimento que la empresa les diera y al final les compra todos los cerdos y les vuelve a dar lechones.

De esta forma la aparcería se convirtió en el modelo a seguir por porcicultores tradicional y luego por inversionistas de otros sectores, quienes nunca habían estado inmersos en el sector agropecuario.

Incluso hasta los ejidatarios fueron adoptando el modelo, invitados y asesorados por la propia compañía.

Otro elemento que aprovechó la empresa porcícola fue el envidiable estatus sanitario de Yucatán y el canal de exportación a Asia, conquistando a los japoneses.

Mientras que al mercado local lo 'atrapó' a través de sus tiendas MaxiCarne. Apenas en junio de 2018 tenían 463 tiendas y este tercer trimestre de 2019 cuentan con 510.

Al tercer trimestre de este 2019, Grupo Kuo reportó a la Bolsa Mexicana de Valores ingresos por 10 mil 845 millones de pesos de sus tres líneas de negocio: química, automotriz y de consumo, donde se ubican Kekén y Herdez.

La línea de consumo es la que genera la mayor cantidad de ingresos y es Kekén la que ha dinamizado este segmento con crecimientos constantes al grado que casi la mitad de los ingresos de la compañía los genera la línea de consumo.

La empresa surgió y creció en Yucatán, han perfilado ampliarse a Campeche, pero no más, ya que el estatus sanitario de la península es lo que les permite exportar a Asia.

La forma en la que ha crecido la compañía con la apertura de granjas en gran parte del estado de Yucatán fue levantando voces de investigadores, ambientalistas, y de diversos representantes de la población porque el suelo de la entidad es kárstico, es decir un 'colador', un filtro de piedras y arcillas que permiten que todo lo que caiga o se derrame, llegue al manto freático, el cual se interconecta por las miles de cuevas y cenotes.

Se ha hecho conciencia que la industria porcícola es altamente generadora de desechos que se manejan, se procesan, pero finalmente vuelven a ser vertidos al suelo y llegan al manto freático.

En ningún otro lugar del país se encuentra esta condición del suelo y las normas vigentes no lo contemplan, por lo que en los últimos dos años se creyó que las voces que hacían conciencia se escucharían y habría modificaciones legales.

Sin embargo, esto no ha ocurrido y el negocio porcícola sigue viento en popa.

Hace un año, Kekén solicitó permiso para abrir nuevas granjas de marranas parideras y se le ha concedido paulatinamente; primero fue en Kinchil, luego Maxcanú y apenas hace unos días Semarnat le autorizó las de Sotuta.

Grupo Kuo reportó inversiones por 510 millones en este tercer trimestre del año, principalmente para “la ampliación del negocio porcícola”.

Las granjas de marranas parideras son de Grupo Kuo, no son de aparcería, así que la luz verde de Semarnat para llegar a tres centros de proveeduría de lechones, es la muestra del crecimiento del negocio y que este elemento se alineó hacia sus planes.

Otro más es el de la fiebre porcina africana, que afecta a los cerdos y sólo se controla con el sacrificio de los animales.

En China, el principal consumidor de cerdo, ya tienen el problema y esto ha hecho que eleven la demanda de carne de cerdo de otros países, así como el precio.

De esta forma Kekén ha aumentado las ventas a Asia, con un mejor precio, razón por la que la línea de negocio de consumo de Grupo Kuo creciera 10 por ciento en el tercer trimestre.

En septiembre y en estos días de octubre, la Sader ha reconocido el crecimiento porcícola nacional, el cual será de casi 6 por ciento en este año, pero les ha recordado que tienen un compromiso con el ambiente y los recursos naturales, al igual que las demás actividades agropecuarias, “especialmente en el uso de agua, manejo de excretas, protección de recursos naturales y fertilidad de los suelos donde se aplican abonos de porcinos como fertilizantes”.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.