Mujeres en paro y en coronavirus
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Mujeres en paro y en coronavirus

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Mujeres en paro y en coronavirus

17/03/2020

Primero el paro del 9 de marzo 'Un día sin mujeres' y ahora la parálisis que impera en algunos estados por el coronavirus. Ambos hechos han reflejado la sororidad, la hermandad ente mujeres.

En este espacio comentamos una semana previa al paro, que la sororidad es la hermandad, la solidaridad entre mujeres.

Y que la creciente violenta hacia las mujeres y las niñas ha ido generando esta sororidad que se expresó en las calles con una marcha, con cadena humana en Mérida y también con el paro de mujeres que por primera vez en la historia se realizó en México.

Las mujeres decidieron parar, detenerse y las empresas de una u otra forma se detuvieron o trabajaron a marchas forzadas.

El impacto económico fue de 30 mil millones de pesos a nivel nacional y de 900 millones en Yucatán, de acuerdo con datos de la Concanaco y el CCE del estado.

La hermandad femenina mostró el rechazo a la violencia, el hartazgo a la indiferencia y el peso social, cultural y económico que se tiene.

Cartulinas con frases como “Si te portas bien conmigo, puedo tratarte como reina” “¿Por qué todas las mujeres conocemos a una mujer que fue abusada?”, “Hoy alzo la voz porque es mi última esperanza”, “Nos queremos vivas”, “Por un país con más sumas que restas”, son algunas de las leyendas que se portaron en la cadena de mujeres el 7 de marzo y en la marcha del 8.

Las consignas de “El violador eres tú, eres tú. La culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía”, estremecían, mostraban la realidad y gritaban tanto las que lo han vivido, como las que gozan de la equidad en la familia y se hermanan con las que no.

Esa misma hermandad que sacudió el 9 de marzo a nivel nacional, hoy se replica a nivel estatal, por el paro de actividades como medida preventiva ante el coronavirus.

Las mujeres en cuestión de horas se organizaron y le dieron la vuelta al paro de actividades escolares y atender el llamado gubernamental de permanecer en casa y reiniciaron su actividad comercial en línea.

La creciente presencia de grupos organizados y unidos de mujeres que generan comercio en el estado se volvieron a sumar como en el paro, se volvieron a solidarizar y a promover el consumo entre ellas mismas sobre los productos y servicios que ofrecen.

Comida a domicilio, pequeñas despensas, cursos, talleres en línea, yoga en línea, en fin, una serie de productos y servicios que solían comercializar de forma presencial, lo convierto en línea en cuestión de horas.

La sororidad, la hermandad femenina se hace presente cada vez más y la que escribe con ellas, razón por la que hace una semana, el 9 de marzo, me uní al paro.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.