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Al pan, pan y al vino, vino

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Al pan, pan y al vino, vino

02/02/2021

El dicho aplica muy bien para decir las cosas como son y dimensionar el papel que juega cada uno, sobre todo en un sector como el agropecuario y pesquero, donde la visibilidad de su importancia y su labor pasan desapercibidas para muchos.

De acuerdo con el Inegi, la economía ha caído derivado del efecto de la pandemia, sin embargo, hay una actividad económica que se ha mantenido y ha crecido. Se trata del sector primario, esto es la agricultura, ganadería, apicultura, silvicultura y pesca.

Al verlo a nivel estatal, en Yucatán al tercer trimestre del año pasado, esto es de julio a septiembre, la economía del estado cayó 9 por ciento, pero al revisar solamente las actividades primarias, las de la campo y la pesca, crecieron 3.3 por ciento.

Esto significa que en conjunto la economía, no sólo la de Yucatán, cayó y ha venido en una lenta recuperación, pero el desplome fue en actividades industriales, comerciales y de servicios, porque en las labores del campo y de la pesca no ha habido bajas.

El bolsillo de los productores seguramente reciente el efecto de la pandemia, porque no crecen al mismo nivel o se mantienen al mismo ritmo, pero pérdidas en general no ha habido.

Se dice mucho que el sector agropecuario y pesquero son riesgosos para el tema de coberturas, de seguros, de inversiones, porque son recursos naturales y pueden lograrse o no en cosechas y producción.

Ahora fue el mayor elemento de certeza, porque al ser una actividad primaria, básica, como son la producción de alimentos naturales, es lo que no se detuvo con la pandemia, siguió creciendo o manteniéndose estable.

En Yucatán cada trimestre de 2020 tuvo crecimiento o se mantuvo estable, e incluso se prevé que sea uno de los mejores años en la actividad.

Decir y reconocer que los trabajos de los productores en las granjas, en los ranchos, en los apiarios, en las milpas, en los huertos, en los puertos, en los plantíos de árboles maderables, de henequén no se ha detenido, que se mantiene y que crece, es visibilizar la importancia que tiene la labor de miles de hombres y mujeres en el campo y mares de Yucatán.

Disfrutar de los huevos estrellados, con tortilla frita, salsa de tomate, un habanero asado, jugo de naranja, un café caliente y un pan con miel implica un gran trabajo del sector primario yucateco, que debe nombrarse y reconocerse que se mantiene constante y con esfuerzo.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.