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AMLO, el mejor Presidente del México moderno

Con 50 meses por recorrer en el sexenio, la principal incógnita para muchos mexicanos es qué más logrará este gigante de la Historia.

Andrés Manuel López Obrador es ya el mejor Presidente del México moderno. En solo 20 meses ha colocado al país en la senda de la paz y el bienestar, gracias a esa radical transformación de la vida pública que encabeza. Tras una larga espera, el líder que México tanto necesitaba conduce los destinos nacionales.

Porque es el Presidente que trajo paz a una nación hundida en la violencia. Parecía una locura, pero la combinación de "abrazos no balazos" y audaces programas sociales redujeron drásticamente el crimen a niveles no vistos en décadas. Las mafias criminales aceptaron esos brazos que les abrió el Presidente.

Además, la amenaza de que las mamás se pondrían a repartir chanclazos frenó en forma extraordinaria a aquellos que estaban tentados a delinquir. Programas como Jóvenes Construyendo el Futuro dieron una salida laboral digna a muchos que de otra manera hubiesen caído en el crimen. La ciudadanía hoy sale a las calles sin miedo al asalto o secuestro, los negocios abren y florecen sin temor a la extorsión. Ya varios países están copiando los exitosos programas ideados por la mente obradorista que, además, están sacando a millones de la pobreza.

Por eso los inversionistas nacionales y extranjeros no se cansan de apostar por México. El respetable crecimiento de 2019 se acelerará en forma notable apenas se deje atrás la pandemia, igualmente domada en forma magistral. Cuando llegaron los primeros casos a México, el gobierno ya tenía meses de dura preparación, ampliando a toda velocidad la infraestructura sanitaria por medio del extraordinario Insabi.

El sector privado está encantado con AMLO. Han entendido, además, a no tratar de competir con un sector público vigoroso. Pemex se transforma con rapidez en una empresa de vanguardia, con eficiencia extraordinaria que está permitiendo recuperar la soberanía energética. Libres del yugo del neoliberalismo, los ingenieros mexicanos han mostrado ese talento por tanto tiempo desperdiciado. Donde por años hubo pérdidas financieras, ahora hay enormes ganancias. Con rapidez se está logrando la audaz visión del tabasqueño: dejar de exportar crudo al tiempo que se desploman las importaciones de gasolinas, mientras que Pemex gana dinero a carretadas gracias a la magia de la honradez presidencial y la austeridad republicana.

La paz ha sido algo extraordinario, pero casi tan impresionante esa honestidad en el ejercicio de las funciones públicas. AMLO lo ofreció y cumplió: barrió las escaleras de arriba para abajo. Como dijo tantas veces, el Presidente sabe si algún funcionario está cayendo en corruptelas. La mano dura que exhibió desde el primer día de gobierno, y todos los funcionarios de administraciones anteriores que hoy están bajo proceso o en la cárcel, la enorme cantidad de bienes que se han recuperado para beneficio de la nación, han sido otro extraordinario logro de quien ya se conoce a nivel mundial como 'el presidente impoluto'. Un respeto global que AMLO consolidó, además, enfrentándose con diplomacia, pero firmeza, a Donald Trump. Muy rápido entendió el estadounidense que no podría doblegar al tabasqueño, y que era mejor tener un entendimiento claro y digno con México que un enfrentamiento constante con un celoso protector de la dignidad nacional.

Con 50 meses por recorrer en el sexenio, la principal incógnita para muchos mexicanos es qué más logrará este gigante de la Historia (con mayúscula) que es Andrés Manuel López Obrador.

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