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Más democracia, la salida

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Más democracia, la salida

25/11/2019

En febrero de 1848 cuando en Londres se publicó el Manifiesto del Partido Comunista, Marx y Engels iniciaban el famoso documento señalando que, “Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo”, hoy podemos decir que un fantasma recorreel mundo y es el de la rebelión contra el status quo, contra la corrupción, la desigualdad y los sistemas políticos con sus partidos y su clase política responsabledel estado de cosas que hoy ocurren y harta esta sociedad de seguir la misma ruta que ha dejado pobreza y desigualdad, y mantiene la economía estancada o en franca desaceleración y que forjó en las últimas décadas un “capitalismo de amigos” que económica y socialmente mantiene polarizada a la sociedad y que la irrupción de la gente en la calle está haciendo volar por los aires los sistemas políticos, poniendo en jaquea las democraciasaún no consolidadas de muchos países que en un tiempo aún no lejano apenas se habían establecido.

Al parecer asistimos a un cambio de era porque independientemente del país en su geografía, o sus antecedentes étnicos o culturales o qué tipo de sistema político prevalece, las causas son similares y los actores sociales y la manera en que irrumpen lo son también. Hoy lo mismo podemos voltear hacia Argelia que a Bolivia, a Irak, que a Chile , ver lo que está pasando en Líbano o mirar a Colombia o la región de Hong Kong, que a Nicaragua y Venezuela, o los “chalecos amarillos” de Francia, solo por mencionar algunos y son estos nuevos movimientos sociales y políticos los que quieren a través de la protesta en la calle sin importar la violencia del Estado y sus consecuencias los que están planteando un nuevo modelo social y político, son estos movimientos demandantes de una nueva política económica, de más libertades, derechos y de terminar con la violencia de género (como los que están planteando las mujeres prácticamente de manera global), lo que se vislumbra como demandas de una mayor y diferente forma de democracia y ampliación de derechos lo que me parece debe de llevar a un nuevo pacto constitucional y de tener una salida hacia una mayor democracia más participativa, así como a la revisión de las normas e instituciones de esta.

Pero también hay que reconocer que junto con estos movimientos democráticos hay otros, como han sido la irrupción de los populismos después de la crisis financiera del 2008 en el mundo y de manera particular el triunfo de Trump en los Estados Unidos de Norteamérica y el Brexit en Gran Bretaña los que con sus posturas xenófobas, nacionalistas, proteccionistas, y hasta racistas pero que no por ello dejan de ser sectores de la sociedad, que con un discurso anti sistema pudieron generar movimientos hasta alcanzar el poder o situarse dentro de las instituciones democráticas como el parlamento para desde dentro socavar la democracia. Antes ya los “bolivarianos” de América Latina usando las puertas de la democracia habían asaltado el poder para asentarse en el poder autoritario y arruinar a sus países.

No importa sin son sistemas presidenciales o parlamentarios, los embatescontra la democracia que tenemos, vienen lo mismo que de las que aún con nostalgia se autodenominan izquierdas que de las derechas (porque creo que desde hace rato las ideologías han entrado en una crisis severa por lo cual estas denominaciones vienen sobrando), y la democracia y el modelo económico de esta última etapa del capitalismo están seriamente cuestionados por todos, pero para salir de este momento histórico, ni para la democracia ni para el nuevo capitalismo, se tienen aún recetas y la discusión sobre las causas que han llevado a la actual situación de rebelión social aún se discuten conforme a cada país. ¿Porque falló la democracia? o ¿fue la debilidad del Estado la responsable de no controlar la voracidad del capitalismo en esta etapa?, o acaso ¿tanto la democracia y el capitalismo han llegado a un punto de no retorno y aún no tenemos claro la etapa siguiente de la sociedad?, ¿es en verdad la democracia la mejor forma de gobierno para acompañar un modelo de crecimiento económico con distribución de la riqueza generada?, ¿cuál podría ser un modelo político y económico a observar, en la actualidad como en la historia?, muchas son sin duda las preguntas aún sin respuesta que podemos plantearnos en estas horas, pero debe de ser creo, más el tiempo que debemos destinar a comenzar a resolver de fondo, de manera estructural los graves problemas que nos aquejan si no queremos que la violencia desborde a los Estados y sean poderes fácticos y modelos autoritarios los que avancen y tomen el poder y terminen con la democracia.

Si bien nunca se fue, ahora de nueva cuenta el ejército comienzan a ser un actor fundamental en esta crisis política, pero sin duda no será a través del cómo se logre salir hacia un modelo más democrático, me parece que más sociedad civil y más organización de esta es la que puede dar cabida a un nuevo modelo de salto hacia adelante para alejarnos de las tentaciones autoritarias y caminar a la conformación de nuevos pactos sociales que posibiliten nuevos esquemas de desarrollo con distribución del producto del crecimiento económico.

México no está ausente de esta ola, tuvimos nuestro movimiento cívico hace año y medio para llevar a un populista al poder por medio del voto, usando el ganador (como en otros países), las reglas y las instituciones de la democracia, pero lo observado al día de hoy también se inscribe en la amenaza hacia nuestra democracia, porque hoy, los poderes para el equilibrio democrático y constitucional son nulos y lo que acabamos de ver contra los órganos autónomos del Estado, se inscribe en la búsqueda del poder para un solo hombre, así es que nada de lo que acontece contra la democracia a nivel global nos debe de ser ajeno, sino al contrario, ser un acicate para su defensa.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.