Deferencia
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Deferencia

COMPARTIR

···
menu-trigger

Deferencia

28/01/2019
Actualización 28/01/2019 - 14:47

En México hay deferencia con el ajeno: la mamá del amigo, la esposa del compadre, el jefe de la compañera. Mostramos respeto y cortesía pero no siempre como manifestación de congruencia. No falta quien en el pleito de cantina mienta la madre, pero de usted…

Los políticos son especialmente deferentes: muestran cortesía y respeto en lo superficial, pero a la hora de sus intereses actúan de otra manera mientras sonríen. Bien dice el chiste: si un político te dice que sí, es que quién sabe; si te dice que quién sabe, es que no; y si te dice que no, es que es muy tonto.

Floritura sin contenido ni cortesía democrática: esa adhesión con la opinión o el comportamiento del otro por respeto a su investidura o a quienes representa. No hay moderación cuando se ambiciona, y sienten que en la perinola del poder les tocó un “toma todo”.

El gobierno muestra un cruce de cables en la deferencia republicana del Estado democrático. Confunde la consideración y pierde elegancia y responsabilidad. La ausencia de representación presidencial en el Foro Económico de Davos exhibe su extravío respecto de nuestro papel en la economía mundial. Viéndose el ombligo renunció a levantar la cara de frente a una eminente recesión global, y justifican su omisión con un nacionalismo rancio de la economía setentera.

La designación del gobernador interino de Puebla fue una vulgaridad política del Congreso de esa entidad. Tras la trágica muerte de la gobernadora panista Martha Erika Alonso, no tuvieron la estatura política ni democrática para permitir a ese partido proponer a quien le sustituiría. Indirectamente violaron la voluntad popular expresada en las urnas sin la menor deferencia ni consideración. Tomaron todo porque pudieron. Con la cabeza escondida en insostenibles argucias legales descartaron la propuesta panista.

El gobierno habla mucho y con ello se siente deferente, pero a la hora de la verdad falta transparencia e hilo argumental.

Todo al revés: a los huachicoleros minoristas, en lugar de la ley y en nombre de la honestidad del presidente, ofrecen más apoyos de los que brinda el delito.

Hay más deferencia para el dictador de Venezuela que a los derechos humanos y la democracia. También vemos una inexplicable consideración a los corruptos de gobiernos anteriores y la CNTE.

Cosa grave. Maestros en paro que exigen cinco mil millones de pesos para desbloquear vías de ferrocarril, desocupar alcaldías y reanudar clases, acostumbrados a afectar a sus alumnos y comunidades, ahora cargan con importantes cadenas de distribución. El gobernador de Michoacán pidió ayuda al gobierno federal para que desaloje al aguerrido contingente que en flagrancia viola la ley, pero el presidente López Obrador dijo que no habrá un solo detenido. Deferente con quien no debe. ¿Qué no la deferencia debería de ser con los niños sin clases, los gobiernos municipales sin instalaciones y la población perjudicada con los insumos que no le llegarán?

El despido masivo de servidores públicos de un día para otro, sin el menor aviso ni consideración, muestra un rostro inhumano y sin estrategia de quien se dice preocupado por la gente. No hay prevención, mesura ni planeación.

La tardanza para cobrar el fondo de retiro de los despedidos se inscribe en la misma línea, así como la disminución de salarios y prestaciones como ahorro mal entendido. Por la disparidad con los pobres, ahora se les ofrecerá un servicio público más deficiente. ¿Es eso considerarlos?

Las constantes referencias al gobierno anterior con calificativos denigrantes no son propias de un jefe de Estado, y de nada sirven si no se procede legalmente.

No anunciar la falta de gasolina fue una desconsideración para los usuarios. Si de verdad la población va primero, por qué no tratarlos con la mínima deferencia de la comunicación certera.

En la falta de deferencia está uno de los mayores parecidos de AMLO y Trump. Las majaderías del vecino son igual de ofensivas que las declaraciones del presidente sobre los otros poderes.

Hay que preguntarse por qué fue deferente con Maduro cuando a la gobernadora muerta ni siquiera la saludó. Gritan el principio constitucional de no intervención, pero no aplican la norma para comprar pipas, institucionalizar al Ejército en la calle, construir un tren sin licitar o perdonar criminales.

“Deferencia” viene del latín deferens, que significa llevar de arriba abajo. Aquí el gobierno lo hace en particular, horizontal y por encimita, como cuando el compadre abraza a la comadre.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.