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Variantes mutantes

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Variantes mutantes

16/02/2021

Los virus están mutando y adquiriendo formas nuevas y amenazas diferentes de peligro, todas ellas desconocidas, aún para los epidemiólogos y científicos más experimentados.

El coronavirus (nuestro indeseado huésped, que parece que llegó para quedarse), nos mantiene preocupados porque tiene decenas de variantes, muchas de ellas originadas en Sudáfrica, Brasil y otros países, las cuales han originado la pregunta preocupante: “¿las vacunas ya conocidas y que se aplican a los enfermos de coronavirus en México, son menos efectivas?”

Sin embargo, no tenemos otra alternativa: en principio, debe de aplicarse contra las nuevas mutaciones, lo que se ha estado recomendando a través de la larga pandemia: 1) Mantener la distancia. 2) Usar siempre cubrebocas (aunque el presidente de México lo detesta) y 3) Lavarse las manos con mucha frecuencia. Ahora son más importantes al enfrentarnos a las variantes poderosas más peligrosamente transmisibles.

Además se ha presentado el problema menos deseado: una mutación dentro de otra mutación. Se le llama: E484K - o- EeeK.

En rigor no es una nueva amenaza. Ha aparecido varias veces durante la pandemia, pero ahora los expertos, al detectarla, están muy preocupados por su presencia.

Estudios clínicos han indicado que las vacunas actuales son menos efectivas para proteger infecciones de las nuevas variantes de África del Sur que provocan la mutación. Pero las vacunas -las ya conocidas- reducen dramáticamente la acción esperada y deseada de ellas, como su “capacidad para combatir a una infección más severa o a la muerte”. Pocos pacientes de Sudáfrica han sobrevivido a ella.

El grave dilema ahora en México: “Varios pacientes enfermos, infectados el coronavirus inicial, que han logrado sobrevivir a la infección del coronavirus común, de repente han sido severamente afectados por segunda ocasión después de haberse expuesto a esta mutación: E484K ó EeeK”.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.