Cigarros electrónicos sin control
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Cigarros electrónicos sin control

COMPARTIR

···
menu-trigger

Cigarros electrónicos sin control

03/12/2019

Se aprobó recientemente en Estados Unidos la legislación que deberá gravar con un impuesto federal a la nicotina usada en los componentes líquidos de los cigarros electrónicos.

La justificación de este impuesto se basó principalmente en los conocidos y preocupantes efectos crecientes y dañinos en la salud de las personas que se extiende en todo Estados Unidos por el uso de cigarros electrónicos. (Vamping). La medida se aprobó por la mayoría de los representantes, 24 a 15. Se pretende que el nuevo impuesto ayude a reducir el uso de los cigarros electrónicos particularmente entre adolescentes y jóvenes adultos.

“Toda una generación de nuestros niños se está haciendo adicta a la nicotina a través del uso de cigarros electrónicos. Este impuesto, para la gente joven quien tiene menos dinero para gastar, es una forma efectiva de reducir su uso”.

“The Centers for Disease, Control and Prevention“ informó que la edad media de los fumadores de cigarros electrónicos en EU es de 23 años y el 79% de los pacientes afectados por ellos se sitúan debajo de los 35 años.

“The Joint Committee in Taxation” mencionó que con la proposición del nuevo impuesto se espera una reducción del 22% anual del consumo de cigarros electrónicos en Estados Unidos.

Se sabe que en la elaboración de los cigarros electrónicos se utiliza, sin control alguno por parte de los gobiernos a los cientos de fabricantes diseminados en Estados Unidos que los elaboran, la sustancia “Tetrahidrocannabinol”, sustancia activa de la mariguana, también conocida como “Delta-9-tetrahidrocannabinol”, sustancia peligrosa conocida como THC.

El THC o Tetrahidrocannabinol, es un compuesto completo obtenido de la cannabis o hecho en forma sintética. Es el principal intoxicante primario y activo químico en la mariguana y el hashish.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.