'Nuestro' hombre en Washington
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'Nuestro' hombre en Washington

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'Nuestro' hombre en Washington

04/01/2019
Actualización 04/01/2019 - 8:10

Desde hace algunas semanas hay versiones de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador hará un nombramiento especial en la embajada de México en Washington.

Según diversas fuentes, la Secretaría de Relaciones Exteriores, de Marcelo Ebrard, enviará a esa representación de nuestro país a Antonio Attolini, colaborador de la campaña de López Obrador y conocido personaje de redes sociales y medios de comunicación.

El nombramiento de Attolini, se dice, es inminente. Llegaría a incorporarse al equipo de comunicación de la embajada. Esa representación diplomática, por si hace falta decirlo, acaba de estrenar titular. El 21 de diciembre, el Senado de la República ratificó por unanimidad a Martha Bárcena como embajadora ante Estados Unidos.

Hace diez años, cuando el avión que transportaba a Juan Camilo Mouriño desde San Luis Potosí al Distrito Federal se desplomó en Virreyes, también murieron varios colaboradores del malogrado secretario de Gobernación, entre ellos Miguel Monterrubio, que trabajó varios años en la embajada de México en Estados Unidos.

Tras su muerte, el periódico The Washington Post publicó una nota sobre él. “Tenía cualidades excepcionales para un puesto público: compromiso, talento y lealtad”, dijo al Post el exembajador Juan José Bremer, de quien Monterrubio fue su agregado de prensa.

La nota del periódico destaca cómo Miguel buscaba que los periodistas dilucidaran sobre los puntos “más finos” de las complejas discusiones migratorias entre Estados Unidos y México, pero también subraya cómo les presentaba las “maravillas de la cultura mexicana”. De hecho, el diario menciona que incluso organizaba tours culturales. Aquí la nota.

En una embajada hay diversas chambas. Pero a Attolini lo ubicarán, según las fuentes, en comunicación, en manejo de redes sociales, en una especie de imposición por parte de Morena en la representación más importante de México en el mundo.

Lo de Attolini y la diplomacia es un viejo sueño para él. Desde los doce años, según le dijo a Fernando del Collado en 2013, ha querido ser embajador en las Naciones Unidas. En esa entrevista agregó que “esto de los medios de comunicación” –sus múltiples participaciones en mesas de debate y otros foros mediáticos– para él es “contingente”.

Será contingente, pero pinta un perfil. La duda es si ese perfil es compatible con una chamba diplomática. Porque el Attolini de los medios dice cosas como la siguiente, que expresó apenas en octubre pasado.

A propósito de la caravana migrante centroamericana que se dirigía a Estados Unidos, Attolini dijo en el programa Econo Chairos, que se transmite en La 1 (espacio de Radio Fórmula simultáneamente aireado en Facebook Live) que Donald Trump es, entre otras cosas, “un hijo de puta”.

Attolini y su compañero en La 1 hablaban de cómo Trump intentó presentar a la caravana como una amenaza, llegando a decir que venían “de Medio Oriente…”. Supongo que, admirado por la capacidad de Trump para manipular, Attolini exclamó: “Hijo de puta, es un puto genio para entender…”.

A lo anterior agregó estos conceptos sobre el actual presidente de Estados Unidos:

“Es un puto, miserable, cínico, malviviente… genio”.

“No sé si debemos decir eso en Facebook Live”, le dijo Ricardo Moreno, su coconductor.

“Lo es”, replicó Attolini, “lo es”.

“Porque a mí”, insistió Moreno, “me mama la visa, me encanta Estados Unidos, me mama tener visa, amo Disneylandia, y si tienen que frenar a algunos (migrantes)…”

—“No…”

Attolini dijo lo anterior el 22 de octubre pasado en el segmento que se transmite en Facebook Live mientras en Radio Fórmula iban a un corte comercial. En otra de las emisiones de La 1, cuando eso ocurre, cuando se van solo a Facebook Live, Attolini ha dicho: que por estar sólo en Facebook “ya podemos hablar en serio”.

También en Econo Chairos, Attolini ha dicho que la decisión de Trump de imponer aranceles al acero mexicano fue legítima (cuestionó incluso que México haya preferido ir a “llorar” ante la Organización Mundial de Comercio ante esa medida en vez de aumentar los salarios en México); y ha afirmado que el actual presidente de Estados Unidos es “una anomalía, pero que no se puede normalizar con el tiempo, es una anomalía que habla de una desestructuración sistémica”. Donald Trump, dijo, le pone nombre, cara y apellido “a un sistema racista, misógino, xenófobo, discriminador que” es el capitalismo.

La semana entrante será la reunión anual del cuerpo diplomático mexicano. Es la primera de Ebrard como canciller y la primera de Martha Bárcena como embajadora ante Estados Unidos. Será interesante ver qué dicen del supuesto nombramiento de Attolini y su particular, que no muy diplomático, lenguaje para referirse a Trump, alguien con quien según ha reiterado el presidente López Obrador este gobierno se quiere llevar requetebién.

“Lealtad” y “compromiso” aparte, no sé si el nombramiento de Attolini ayudaría a eso.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.