La Feria

¿Habrá pugna por la capital?

A Morena le están rodando las cosas de mejor manera de la que se pudo prever luego de su doloroso frentazo en la Ciudad de México en 2021.

Al arrancar 2023 se creía que la oposición tenía con qué pelear la capital mientras que Morena no. Entrando a la recta final del año la situación es la opuesta: el oficialismo vive una encendida pugna, rendidora mediáticamente, por su candidatura local, y los otros batallan hasta por el método.

A Morena le están rodando las cosas de mejor manera de la que se pudo prever luego de su doloroso frentazo en la CDMX en 2021. Cuando ese año perdió nueve alcaldías y no pocos distritos electorales chilangos, surgió la duda de si López Obrador sería capaz de retener la capital en 2024.

El tema suponía además un contrasentido político: la jefa de Gobierno de Ciudad de México se proyectaba a la candidatura presidencial sin disipar las dudas sobre la posibilidad de defender con triunfos locales la entidad que es bastión del lopezobradorismo.

Al correr del año se empezó a despejar el panorama de los de Morena. La resistencia del Partido Acción Nacional a aceptar que Xóchitl Gálvez fuera su candidata capitalina fue una de las motivaciones que llevaron a ésta a cambiarse al carril de la competencia por la silla del águila.

El PAN ganó una candidata presidencial, con la que ahora no atinan a mostrar músculo, pero el grupo padronero que es dueño de ese partido en la capital se salió con la suya: nadie les disputará las candidaturas que mejor cuiden sus intereses partidistas, que no los de la sociedad.

Dicen que en las próximas horas el PAN revelará su método para la selección de candidatos. Si así ocurre será luego de salidas en falso, tras filtraciones de supuestas listas de precandidatos y en medio de dudas de si el Frente es frente o sólo una colección de segmentos políticos desarticulados.

Cuando Xóchitl se fue a competir por la candidatura presidencial opositora, los partidos de esa alianza diseñaron un método para tener, antes que Morena, a su representante nacional. En la pelea por la CDMX, los guinda van muy adelantados y cada día llenan espacios en la prensa.

Y aunque implica algunos riesgos, la revuelta de ciertos sectores morenistas que rechazan la candidatura de Omar García Harfuch es sin lugar a duda benéfica para los fines proselitistas del gobierno.

El debate sobre la pertinencia o no del exsecretario de Seguridad capitalino en la encuesta que en buena medida definirá al abanderado que en 2024 buscará gobernar la capital le abre más espacios al propio exjefe de la policía y a sus contrincantes: copan la opinión pública con su pelea intestina.

La pasarela oficialista en la que no se premian los debates podría ser un apagado desfile de aspirantes, uno más repetitivo que otro con respecto a ensalzar los logros de la doctora o del Presidente, pero con poco o nada de punch en los medios.

El elemento Harfuch, su llegada cuasisorpresiva a la competencia, el desconcierto inicial en el entorno de Clara Brugada, que era vista como la favorita de los ortodoxos, y las abiertas expresiones de resistencia, verbales y políticas, a la aspiración del expolicía animaron la interna morenista.

Si a lo anterior sumamos que Claudia Sheinbaum ha hablado de ir en la capital por sectores que se alejaron del lopezobradorismo, en una de esas antes de que comience formalmente la campaña borran totalmente esa leyenda de que la capital está perdida para Morena.

Y mientras, la oposición se inclina por lanzar a un panista cuyo grupo tiene más escándalos inmobiliarios que Donald Trump. Al cuidar sus intereses sectarios dejarán ir la oportunidad que tuvieron de conquistar la capital.

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