Rosario Guerra

Recetas para el desastre

Bajar salarios y quitar prestaciones a burócratas federales no aporta ahorros significativos, tampoco el reducir rentas de edificios o bodegas.

Según Banxico, la caída del PIB será de cerca del 6 por ciento, que significan miles de millones de pesos, y AMLO la quiere remediar con centavitos. Además de inconstitucional, el bajar salarios y quitar prestaciones a burócratas federales no aporta ahorros significativos, tampoco el reducir rentas de edificios o bodegas. La Ley de Austeridad Republicana no puede generar 600 mil millones de pesos; y bueno, crear dos millones de empleos sin inversión, es igual a rifar un avión, sin avión. Los 10 puntos de recuperación son graves por su ineficacia. Y ahonda la falta de confianza en el país que dejará de ser destino de inversión privada, nacional y extranjera.

Los hechos: Dos calificadoras degradaron a Pemex a bonos basura, y los portafolios de inversión serios a nivel mundial no pueden mantenerlos, a remate. Saldrá más inversión de México, amenazado también por bajar su grado de inversión. Pesadilla. La industria pide homologar los sectores esenciales con Estados Unidos y Canadá para evitar se desplacen a los proveedores mexicanos, se rompan cadenas productivas como la automotriz, aeronáutica y electrónica. Más hechos: En San Luis Potosí se construyó un nuevo hospital para reponer el dañado por el sismo. Pero Fonden nunca dio el recurso para equiparlo. Se subroga el servicio médico con altos costos, se agotará el recurso. Hay inversionistas privados dispuestos a ayudar, pero no hay respuesta ni de la Ssa, ni de la SHCP, en un tema prioritario en plena pandemia.

Otros hechos: Ni se aplazan, ni se suspenden las obras absurdas. El aeropuerto de Santa Lucía seguirá en construcción, aunque las líneas aéreas que subsistan al Covid-19 han expresado que no lo usarán. Dos Bocas no tiene viabilidad financiera, ni económica, ni medioambiental, no es útil para bajar precios de gasolina, que se fijan a nivel internacional. Fuimos el hazmerreír en la reunión OPEP+, Arabia Saudita nos quita los clientes, y aunque se niegue, el precio del crudo afectará la captación de ingresos. Los barriles que nos prestó Trump, habrá que pagarlos una vez se recupere precio, a tipo de cambio mayor.

Hechos de sobra: ¿Para qué sirve el Tren Maya? ¿Cuál es su papel en el desarrollo nacional o del sureste? Turistas no lo usarán porque no van a pernoctar para ver ruinas mayas, que pueden visitar en auto o con guías. Eso si se recupera el turismo. Dicen van a transportar mercancías, lo que hará más lento el tren. Y yo me pregunto ¿qué se transporta de Palenque a Calakmul? Puede ser una opción para mover alimentos y petrolíferos, se dice, entre Campeche, Mérida, Cancún y Playa del Carmen, pero no se habla de volúmenes, ni estudios de mercado. Las consultas indígenas amañadas para despojarlos de sus tierras a cambio de ser 'socios' de un negocio que tendrá que subsidiarse. Mientras sigue sin autorizarse el proyecto de la ampliación de la carretera Cancún-Tulum.

Y más: Se pretende inundar el aeropuerto de Texcoco haciendo un lago en la zona, y se considera prioritario el proyecto. La cancelación fue el primer y más grave error de AMLO. México no respeta contratos. Hizo consulta 'patito' para justificarse y no permite que los inversionistas privados continúen la obra. Es una obsesión el no reconocer el error. Para eso usará el gasto público.

Y para el mundo artístico otro hecho: Es prioritario el mantenimiento del museo de Los Pinos; nada más se incluye en cultura. Desde luego son prioritarios todos los programas que otorgan dádivas y la ampliación del Banco del Bienestar. No puede controlar las entregas, no hay padrones, ni vigilancia. ¿Cómo rendir cuentas claras?

Y de hecho nada de dar en demasía: A los estados se les darán sus participaciones, nada más; cuándo, tampoco se aclara. Se les carga, eso sí, el costo de combatir la pandemia. La reparación de escuelas queda igual en manos de padres de familia. Presas y carreteras se mantendrán y se harán caminos rurales y continuarán obras en proceso con presupuesto federal. Nada más. ¿Y con qué ojos? No habrá más deuda, ni más impuestos, y yo creo tampoco más recaudación.

De los deshechos: De prórrogas para pago de impuestos, cuotas y servicios, ni se habla; de energías limpias, tampoco. De apoyos a pequeñas y medianas industrias no hay mas que minicréditos que no alcanzan ni para un mes, a pagar con su tasa de interés.

De hechos violentos: No se paran asesinatos, robos y narco. Aunque el presupuesto para la GN, Semar y Sedena se mantienen, sigue subiendo el índice de homicidios dolosos y de feminicidios, mientras reparten despensas en sus territorios.

Hechos de temor: Que el gobierno expropie las Afore y se quede con nuestros ahorros, los invierta como quiera, quiebre y ¡lástima, Margarito! Los 10 puntos de AMLO es una receta para el desastre.

No creo que AMLO piense en cómo hundir a México, pero al ideologizar sus acciones, evitar la realidad, ignorar especialistas, dividir al país en amigos y enemigos, declinar un liderazgo de unidad nacional, empecinarse en tener la razón en temas controvertidos, está ante el fracaso de una historia que lo juzgará duramente. Difícil que reconsidere, si ignora los hechos y sus consecuencias. Cuando trate de rectificar -si lo hace- o busca culpables, será de todos modos ya muy tarde para recuperar lo perdido, pese a linchamientos. Crónica de una muerte anunciada.

COLUMNAS ANTERIORES

Tenemos presidenta
Sobrerrepresentación

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.