Promoción y crecimiento
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Promoción y crecimiento

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Promoción y crecimiento

25/04/2019

Además de cuatro proyectos, bastante cuestionados en su viabilidad, no hay claridad sobre las nuevas reglas para promocionar crecimiento e inversión. La inversión en infraestructura, desarrollo inmobiliario, energía y otros rubros está semiparalizada porque no hay definiciones, ni certeza. Cierto que AMLO ha dicho que se requiere de inversión privada, nacional y extranjera para crecer. Pero cayó la recaudación y no despegan proyectos. El sector privado cuenta con experiencia, capital, equipos y personal para invertir en proyectos rentables.

Sin embargo, aún no sabemos si se mantendrá la figura de Asociaciones Público-Privadas en infraestructura, los fondos de BANOBRAS están muy disminuidos. No hay nuevos proyectos, ni se autorizan los que estaban en proceso, y tampoco se presentan propuestas no solicitadas ante la falta de seguridad. En materia de desarrollo inmobiliario, la SEDATU aún no define parámetros y lineamientos para construir vivienda que sea apoyada por FOVISSSTE, INFONAVIT, bancos y otras agencias. No se han emitido licitaciones públicas para obras de infraestructura, ni siquiera se han asignado proyectos a las constructoras del NAIM como se ofreció. En energía se han parado rondas e inversiones en fuentes limpias.

Los grandes proyectos y compras se han hecho por adjudicación directa, sin que sean públicos los criterios. Desde luego es imposible fijar precios de gasolinas y otros insumos o productos. Ya cerraron PROMÉXICO, igual que el Consejo de Promoción Turística, ya caímos en el ranking mundial. Ante la falta de recursos, SECTUR está dejando en manos privadas la presencia de México en ferias turísticas, sin licitación de por medio. Se habla de que van a desparecer las Zonas Económicas Especiales porque han fracasado en el mundo, lo cual es falso, requieren ajustes, pero pueden ser impulsoras de polos de crecimiento. ¿Qué es lo que sucede?

Al parecer, el gobierno tiene la percepción de que el sector privado saca provecho de la inversión pública en forma muy ventajosa. No les gustan las concesiones porque sienten, son un negocio muy lucrativo para las empresas, aunque el patrimonio se mantenga público. Tampoco se plantean esquemas de coinversión. Toda inversión debe tener una tasa de rendimiento superior a la del mercado o no es negocio, y eso genera indignación en ciertos servidores públicos.

No hay una clara conciencia de que el Estado al promover inversión, con fondos públicos, genera mayor riqueza. Crece el empleo y el consumo. Aumenta la recaudación y se fortalecen finanzas públicas. En el marco de la austeridad republicana se está limitando el crecimiento de la economía porque no se da el marco jurídico, la certeza y las propuestas para invertir. El gasto público debe promover la infraestructura necesaria para el crecimiento. El gobierno debe adoptar medidas de promoción para multiplicar inversión. El marco jurídico debe ser claro para que se garanticen condiciones.

El sector privado no va a invertir en proyectos que no le sean redituables. Y a veces, la inversión pública para promoción o capital semilla, los lineamientos para desarrollo de infraestructura y desarrollo inmobiliario, reglas claras para inversión en energía son fundamentales. AMLO ha dicho no va a endeudar al país. Y le creo. Pero si no impulsa la certeza jurídica e invierte recursos para promover inversiones, el crecimiento será magro, seguirá bajando recaudación y subirán tasas de interés, restando competitividad a empresas y al país.

Si no crece deuda, y debido a que el gobierno no cuenta con recursos suficientes para invertir en todo aquello que la nación requiere, entonces la salida es impulsar crecimiento con inversión privada. Cierto, se mantiene disciplina fiscal. Pero si la óptica es que las ganancias de empresas son muy altas con relación a la inversión pública, y sacan mucha ventaja, entonces perdemos el foco. Y no vamos a crecer porque el Estado al abandonar su función de promotor del desarrollo incumple con mejorar la vida de su población y no recauda.

No se trata de ecuaciones de si “x” pone y “y” gana es injusto. Esa es una visión limitada. Crecer implica que cada uno haga un esfuerzo, conforme a sus vocaciones y necesidades para lograr éxito en la gran empresa que es hacer de México una gran potencia. Porque estamos en el lugar 15 en las economías mundiales y tenemos capacidad para crecer más con los incentivos correctos, pero por el momento no pasamos del discurso a los hechos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.