Rosario Guerra

El modito

El modito de AMLO es el de concentrar el poder, con visión patrimonialista del mismo.

Hasta lo que no come le hace daño, reza refrán popular. Otro quizá más acorde a AMLO es ni picha, ni cacha, ni deja batear. El modito de AMLO es el de concentrar el poder, con visión patrimonialista del mismo. No se trata solo de su ideología en la que el Estado se alía con clases empresariales para saquear al país, y promover la corrupción. Porque la transparencia de las adjudicaciones de contratos y la falta de transparencia en licitaciones continúa. Y sus medidas no ayudan a superar la crisis, por el contrario, han sido contraproducentes, con una pésima orientación del gasto público. Muchas son solo discurso sin contenido.

Que el Consejo Mexicano de Negocios actúe para no afectar la cadena de proveeduría y consiga financiamiento del BID Invest, por 12 mil millones de dólares, es una gran noticia para conservar empleos e inversiones, ante la falta de apoyos del gobierno federal. Pero AMLO no lo ve así porque nadie tiene derecho a tomar acuerdos al margen de su conducción. Acusó que crecería la deuda pública, lo cual es falso, recurrió al discurso de que hay corrupción, sin aportar una prueba o dar una explicación, dijo que la SHCP no daría su aval, que no es necesario porque somos socios del BID, y ese fondo está dedicado a apoyar empresas y proyectos sustentables.

Antonio del Valle aclaró los términos del acuerdo que podría beneficiar a cerca de 30 mil empresas y el BID aclaró que no requiere garantía soberana de México, porque son recursos a la iniciativa privada. Los empresarios no buscan confrontar a AMLO, pero tampoco quieren que la economía naufrague con el deterioro que implica, mayor pobreza, delincuencia, desempleo, insalubridad, pérdida de inversiones, deterioro de la infraestructura. Y esto es digno de halago como reconocieron Marcelo Ebrard y Graciela Márquez. Se requiere toda la ayuda posible.

Pero no, AMLO dijo muy claramente que lo rechazaba porque no le gustaba "el modito" de que empresarios se pongan de acuerdo para imponer sus programas. No son sus programas, son del BID Invest, conforme sus reglas de operación y requisitos. Seguramente muchos empresarios esperaban una felicitación, y no una recriminación. AMLO alega que ese tipo de acuerdos implican corrupción entre el poder político y el económico, aunque aquí el factor político está ausente. El problema es que siente que desafían su autoridad.

La humanidad de AMLO me decepciona, porque en lugar de poner en el centro de sus políticas a las familias, antepone sus proyectos inviables: Tren Maya, aeropuerto de Santa Lucía, desaparición de las instituciones al hacerlas poco funcionales bajo una mal entendida austeridad, lesionar derechos laborales, y nos conduce por caminos que agudizarán la crisis económica. Cada día son peores los pronósticos, la caída va de 6 a 10 por ciento, algo no vivido en México.

Quizá le molestó que la IP le robara protagonismo a su programa de un millón de microcréditos por 25 mil pesos que difícilmente podrán solucionar siquiera el pago de nómina. Si bien se dirigen a microempresas, no van a alcanzar para que sigan funcionando, y no podrán pagar los créditos pese a facilidades. Algo servirá para quienes han cerrado, y sin ingresos deben pagar impuestos, salarios y prestaciones. A las clases que llama medias y altas, les promete un Estado de derecho, incluso que puedan hacer negocios, que no habrá represión, libertad de expresión, temas garantizados en la Constitución, nada serio o cierto.

Pero de repente nos anuncia que va a centralizar más el poder, al quitarle a la Cámara de Diputados su facultad exclusiva de manejar el Presupuesto. Bajo una "emergencia económica" que no se define ni en contenidos, ni en alcances, ni tiempos, ni su calificación por autoridad alguna, ni causales, ni características, así no más, pide que el Ejecutivo asuma la facultad del Legislativo en el manejo del Presupuesto. La mayoría de Morena dice que pondrá condiciones, pero está dispuesta a perder sus facultades, lo que anula la división de poderes y los contrapesos constitucionales. Es ese el modito de AMLO.

Contra ese modito inconstitucional se ha unido la oposición en el Congreso, pero no cuentan con los votos, así que quedará en la SCJN una decisión sobre este penoso asunto para la democracia. ¡Vaya moditos!

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