El pueblo está feliz, feliz, feliz
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El pueblo está feliz, feliz, feliz

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El pueblo está feliz, feliz, feliz

23/08/2019

Es muy cierto, la población muestra un aura de felicidad que ni los más viejos recuerdan se diera en forma tan contundente y generalizada.

Bastan algunos datos para darnos cuenta de ello:

1).- Los homicidios denunciados en los primeros siete meses del año alcanzaron los 20 mil 135. El alza de la violencia establece un récord: casi cuatro personas son asesinadas cada hora en el país.

2).- Las tomas de casetas en carreteras, los asaltos a trenes, a camiones repartidores y asaltos violentos a automovilistas, llegan a 34 por ciento, más que en ninguna época según las aseguradoras.

3).- Un boleto de avión en Interjet a Costa Rica, clase Ultralight, cuesta dos mil 281.75 pesos, y el impuesto es de dos mil 806.25. Esa desproporción impositiva continuará durante 19 años más para pagar a los tenedores de acciones de lo que sería el NAIM.

4).- Sin aclarar la caída del helicóptero que el 24 de diciembre último transportaba a la gobernadora panista de Puebla y a su esposo, el senador Rafael Moreno Valle.

5).- La CNTE regresa con bríos renovados a conducir la enseñanza y las preciadas formas de vandalismo a los educandos de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán.

6).- La Guardia Nacional, que debiera estar formada por civiles y se compone esencialmente por militares, es ampliamente elogiada por Donald Trump en su tarea de impedir que inmigrantes de cualquier nacionalidad lleguen a Estados Unidos.

7).- Si Pedro Aspe aseguró que la pobreza era un mito genial, y Ernesto Cordero afirmó que con seis mil pesos mensuales se podía pagar la renta, las colegiaturas, la letra del auto, el gas, la luz y sobraba para las vacaciones. Carlos Urzúa, al renunciar, afirmó que decisiones torales se hacían sin fundamento.

8).- Mientras que la VW indica que para el próximo lustro sus autos serán híbridos e incluso con motor de energía solar, aquí estamos empeñados en erigir una refinería, Dos Bocas, en un terreno pantanoso.

9).- No lo sabíamos y hoy ya es reconocido, cuando el Tiranosaurio Rex dominaba el mundo, aquí en México ya teníamos imprentas y universidades.

10).- Según la CNDH, el 52 por ciento de los presidios están controlados por los reos. Mismos que desde ahí continúan realizando extorsiones telefónicas y organizando secuestros, robos y atracos de diversa peligrosidad.

11).- El penalista Juan Velázquez advierte que cientos de miles de muertos, desaparecidos y desplazados, más que en todas las guerras de Vietnam, Afganistán e Irak juntas, hacen que el nuestro sea el segundo país más violento en el mundo después de Siria. Pon cien mil muertos juntos para que nos demos cuenta del horror del que estamos hablando.

12).- Las calificadoras del comportamiento financiero mundial no sueltan la lupa tanto para Pemex como para la economía nacional y no cejan en insistir que bajamos constantemente.

13).- Crece el empleo informal y desciende el empleo formal como si estuviéramos en los años setenta. Los índices son semejantes.

14).- Hay desabasto de medicinas y se recorta el presupuesto a hospitales. El sector salud muestra signos de agotamiento y quienes padecen, incluso hasta el deceso, ya son miles.

15).- Debido a nuestra dependencia con la economía yanqui, que ha crecido más del tres por ciento, la nuestra debiera estar muy, pero muy arriba del 0.1 por ciento.

16).- El sistema de operación y distribución de justicia puede encarcelar a cualquiera sin tomar en cuenta la presunción de inocencia, y privar de sus derechos según la discrecionalidad del juez, sobre todo cuando tiene el cerebro y el corazón avinagrados y teledirigidos.

17).- Por el delito de huachicoleo nadie ha sido aprehendido.

Los ejemplos para estar contentos sobran, más aquellos que son intangibles y están lejos de los porcentajes y las cifras duras, como son las sobremesas, los debates en universidades y centros de estudios, o como las discusiones familiares y entre amigos.

La felicidad, bien sabemos, no es un bien consumible ni un estado de ánimo permanente, es una tarea interior y personal de cada quien, sólo que en nuestro país es detectable y hasta mesurable cuando se ve desde el poder. Esa es la diferencia.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.