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Voto latino: el gigante dormido que puede hacer la diferencia

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Voto latino: el gigante dormido que puede hacer la diferencia

18/09/2020
Actualización 18/09/2020 - 15:43

En este año electoral el voto latino será el más importante de todas las minorías. Hay 32 millones de latinos que pueden votar. Estos representan 13.3 por ciento del total de electores en Estados Unidos; los afroamericanos, 12.5 por ciento y los blancos, 66.7 por ciento, de acuerdo con Pew Research Center.

El voto latino ha continuado creciendo. En 2008, cuando Barack Obama fue electo, representaban 9.2 por ciento del total de electores posibles; y en 2016, cuando fue electo Donald Trump, constituían 11.9 por ciento.

Ya los latinos se consolidaron como la minoría étnica más numerosa en el vecino del norte. Son 60 millones de personas, de un total de 320 millones de estadounidenses, 18.75 por ciento del total de la población. Dado que los electores latinos sólo constituyen 13.3 por ciento del total de electores, estos aún están subrepresentados en las urnas.

Eso se debe a tres principales factores: es una población joven y muchos aún no alcanzan los 18 años, que es la edad de votar. También, incide negativamente que cerca de 8 millones no tienen documentos (5 millones son mexicanos). Finalmente, otro grupo importante tiene la posibilidad de obtener la ciudadanía, pero como no lo hace, no puede votar.

¿Pueden ser los latinos la llave para la Casa Blanca?

Latino Decisions, la encuestadora hispana más importante de Estados Unidos, señaló en 2016 que, para que un candidato llegara a la Oficina Oval, éste tenía que obtener al menos 40 por ciento del voto latino. De manera que esa encuestadora predijo que Trump nunca llegaría.

Evidentemente, Latino Decisions realizó una mala predicción. Trump con 27 por ciento del voto latino se instaló en la Oficina Oval.

Puesto que en Estados Unidos la elección no es universal sino gana el que se lleve el Colegio Electoral, hay que mirar estado por estado para evaluar el peso real del voto latino.

La mayoría de latinos están en los dos estados fronterizos más poblados, California y Texas. California es firmemente demócrata. Aquí representan el 30.5 por ciento de los electores elegibles. En Texas, que ha sido en los últimos 15 años muy republicano, podría haber una sorpresa. Los latinos representan 30.4 por ciento del electorado. Y Trump sólo lleva una mínima delantera en las encuestas de 3.5 por ciento, es decir, dentro del margen de error.

El voto latino tendrá una importancia sin precedente en dos estados columpio: Florida y Arizona. Es decir, pueden inclinarse por Biden o Trump.

El caso más relevante es Florida. Cuenta con 29 votos electorales y el que tenga más votos se lleva todos los delegados. Los latinos representan 20.5 por ciento del electorado y harán toda la diferencia. Lo paradójico es que es el único estado donde la mayoría de electores latinos se decanta republicano. Según las encuestas, 50 por ciento de latinos, con Trump, y 46 por ciento, con Biden.

La Florida es un caso paradigmático de conservadurismo en política exterior. Los cubanos exiliados exigen desaparecer el régimen creado por los hermanos Fidel y Raúl Castro. Y Trump, al acabar con la apertura de Obama hacia la isla, los tiene en un puño.

En el estado fronterizo Arizona, los latinos son 23.6 por ciento del total del electorado. Aquí Biden es claramente más popular entre los latinos que Trump. Sin embargo, Hillary Clinton a estas alturas, en 2016, tenía más consolidado el voto latino del estado que Biden. En Arizona ambas campañas están cortejando a los hispanos con todo. Claramente, pueden ser el fiel de la balanza.

Los latinos van en camino de consolidarse como un elector decisivo. No falta mucho. Si Texas llegara a votar por Biden, se acabó Trump y se acabó la lectura del voto latino como gigante dormido. Será un elector descomunal que transformará la cara política de Estados Unidos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.