Los Oscar en los tiempos de Trump
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Los Oscar en los tiempos de Trump

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Los Oscar en los tiempos de Trump

09/03/2018
Actualización 09/03/2018 - 15:01

El trumpismo está presente en cuando menos cuatro películas que fueron nominadas al Oscar: The Post: Los Oscuros Secretos del Pentágono; Yo, Tonya; Lady Bird y Tres Anuncios por un Crimen.

La película The Post: Los Oscuros Secretos del Pentágono está centrada en la decisión de Katharine Graham, la dueña y editora general de The Washington Post, de publicar los llamados Papeles del Pentágono, desafiando a un furibundo presidente Richard Nixon decidido a acallar a la prensa. Meryl Streep, ya con tres premios Oscar, obtuvo la nominación a la actriz estelar interpretando a Graham.

La película narra una de las sagas más importantes de la prensa estadounidense. The New York Times, a través de una filtración, obtiene los Papeles del Pentágono, un estudio académico realizado en la RAND Corporation sobre la guerra de Vietnam ordenado por Robert McNamara, secretario de Defensa de los presidentes Kennedy y Johnson. Los Papeles evidenciaban cómo Nixon, al igual que sus tres antecesores —Eisenhower, Kennedy y Johnson— no quería ser el perdedor de la guerra y seguía, literalmente, sacrificando a decenas de miles de jóvenes estadounidenses y a centenares de miles de vietnamitas.

Nixon embistió brutalmente a The New York Times. Un juez conservador le hizo el juego y sentenció que el rotativo no podía seguir publicando los Papeles. Aquí entra The Post. Acicateado por la gran revelación del Times, consigue otra copia de los Papeles y Graham, contra viento y marea, desoye los consejos de abogados y financieros y se inclina por su editor (Tom Hanks), quien exigía publicarlos.

La osada decisión de Graham no está bien ambientada por el director Steven Spielberg, pues no se explica quién era ella. Katharine era hija de Eugene Meyer, quien compra The Washington Post en los años 30 y trabaja febrilmente por mejorar el diario. Eventualmente su yerno Phil Graham, esposo de Katharine y celebridad de Washington, toma las riendas del diario. Pero Graham, un hombre bipolar, se enreda con una joven reportera australiana y abandona a Katharine. Eventualmente se suicida. Sin experiencia alguna, la viuda toma las riendas de The Washington Post en una situación financiera muy comprometida. Sin embargo, ante la crisis que provoca la posible publicación de los Papeles del Pentágono, Graham se agiganta y toma una de las decisiones más trascendentales en la historia del periodismo.

La gran lección para los tiempos de Trump es que The Washington Post ejerció a cabalidad la misión última del periodismo —ser perro guardián de la democracia—. Casi cinco décadas después de Nixon, Trump sostiene una vez más un duelo a muerte con la prensa prestigiada. ¿Se repetirá la historia y la prensa prestigiada acabará con Trump y sus prácticas antidemocráticas como lo hizo con Nixon? O bien, ¿Trump acabará con la prensa prestigiada y eventualmente con la democracia estadounidense?

Yo, Tonya; Lady Bird y Tres Anuncios por un Crimen presentan lugares empobrecidos, con ciudadanos enojados y sin futuro justo como los que votaron por Trump. Los personajes principales de las tres películas —una campeona de patinaje artístico, Tonya; una preparatoriana que soñaba con asistir a una universidad prestigiada del este, Lady Bird; y una madre consumida por la impunidad ante la muerte de su hija, Mildred Hayes (protagonizada por Frances McDormand quien ganó el Oscar como mejor actriz)— tienen en común una profunda frustración, no hay futuro para los jóvenes. Las madres de Tonya y Lady Bird están patéticamente amargadas y se burlan de los sueños de sus hijas, una por competir en una olimpiada, la otra por estudiar en una universidad prestigiosa.

Esas tres películas son la otra cara de la sociedad que muestra de The Post, la elite de Washington. Las tres se escenifican en lugares afectados por el estancamiento de las clases medias, donde el desempleo ronda a todas las familias y en los que seguramente han anidado las denuncias de Trump contra los inmigrantes mexicanos que vienen a robar empleos y fastidiar el sueño americano.

Tres Anuncios por un Crimen tiene lugar en Ebbing, Missouri, un pueblo empobrecido del sur donde no hay justicia. Y justamente los motivos del por que el alguacil no hace su trabajo tienen que ver con la miseria y discriminación que se experimentan en Ebbing.

Estas últimas tres películas, evidentemente, se empezaron a rodar antes de que Trump asumiera la presidencia. Pero llama la atención cómo el séptimo arte estadounidense, desde hace cerca de una década, está enfocando sus lentes hacia los lugares empobrecidos y hacia los enojados que votaron por Trump.

Dice mucho que Spielberg se apresuró a tener lista The Post en nueve meses. La cinta es un tributo al periodismo de investigación, a la prensa que se erige como vigilante de la democracia. También es vitamina pura para los periodistas que valientemente están enfrentando a Trump.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.