Apuntes Globales

Evitemos repetir la historia: Canadá impondrá visas a México

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha señalado que está considerando imponer visas a mexicanos. Tiene serias presiones y baja popularidad.

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha señalado que está considerando imponer visas a mexicanos. Tiene serias presiones y baja popularidad. El gobernador de la provincia de Quebec le insiste que ya no pueden con tantos migrantes. El líder de la oposición le recuerda que hay una crisis inmobiliaria. E incluso Washington, a través de Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Interna, le señala que muchos mexicanos están viajando a Canadá (que no requiere visas) para introducirse a Estados Unidos por su frontera común.

Los datos de la Comisión de Migración y Refugio de Canadá hablan por sí mismos: entre enero y septiembre de 2023, los mexicanos fueron los extranjeros que más solicitaron refugio: 17 mil 500, cifra muy superior a quienes les siguen: haitianos, 8 mil 500. Lo paradójico es que un año antes sólo 250 mexicanos lo solicitaron.

Evidentemente no hay una hecatombe en México. Son los traficantes de personas disfrazados de asesores y abogados-coyotes quienes incitan a emigrantes económicos a lanzarse a Canadá.

Conocer la historia, dice el refrán, para evitar repetir errores.

En plena crisis de la pandemia H1N1, el primero de mayo de 2009, el presidente Felipe Calderón realizó una llamada internacional importante. Le llamó a su homologó de Canadá, Stephen Harper.

La comunicación tenía por cometido agradecer su colaboración en la incipiente pandemia y buscar rutas de mayor cooperación regional.

Canadá jugó un papel relevante. Fue en un laboratorio nacional de ese país donde se descubrió un nuevo virus –H1N1–. México no contaba con ese equipo. Gracias a la colaboración canadiense, México tomó medidas para evitar la propagación de la pandemia.

Lo que sería una llamada amistosa con ‘Stephen’, con quien FCH tenía una buena relación personal, se convirtió en una ríspida conversación que desencadenaría una crisis de confianza bilateral.

Desde que inició la llamada, Harper mostró un tono muy serio y espetó: “Quiero que seas el primer mexicano en saberlo…hace un par de días tuvimos una reunión de gabinete y hemos decidió imponerle visas a México. Están llegando demasiados mexicanos vía peticiones de asilo”.

Lo único que logró FCH fue retrasar unas semanas la decisión. Sería hasta el 5 de julio en que las visas entraron en vigor con sus consecuentes efectos negativos.

México no podía hacer un acto recíproco e imponerles visas. Sería darnos un balazo en el pie. Los destinos de playa mexicanos reciben una importante infusión económica de los llamados ‘pájaros de invierno’ de ese país del norte.

Como revancha diplomática, y sin gran sentido, México les impuso visa a los diplomáticos. Su charola diplomática no sería válida.

La medida mandó al congelador las relaciones entre ambos países por varios años. Y en un acto de buena voluntad, poco después de asumir como primer ministro, Trudeau tuvo a bien eliminar las visas en 2016.

No hay una mala voluntad del primer ministro Trudeau hacia México. Tiene presiones políticas y presupuestales.

Fuera máscaras. Ni en 2009 ni en 2023, la gran mayoría de los peticionarios mexicanos en Canadá tenía un caso válido de asilo. Son migrantes económicos que se dejan ‘asesorar’ por una buena cantidad de dólares para penetrar tramposamente el sistema de refugio canadiense.

Se trata de los mismos traficantes que han alimentado la crisis permanente en la frontera México-Estados Unidos. Su narrativa y ‘asesoría’ ha sido: bajo Biden se puede ingresar a Estados Unidos. La crisis permanente no sólo es un problema formidable para ambos gobiernos federales, sino también para los legítimos peticionarios de asilo.

Se ha dicho que la Cancillería mexicana ha entablado un buen diálogo con el equipo de Trudeau sobre esta crisis. Aprovechemos para hacer la tarea que no se hizo desde 2009: ir como región de América del Norte contra las bandas de traficantes de personas. No es posible que nos tengan secuestrado el control de los flujos migratorios.

Sería funesto que en este momento se volviera a congelar la relación con Canadá. De regresar Trump a la Casa Blanca, Canadá sería nuestro mejor y casi único aliado.

Cuando AMLO se propone algo es implacable. Qué mejor legado para América del Norte, a meses de terminar su presidencia, si lograra resolver la crisis migratoria actual sin que Canadá nos imponga visas.

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