La Fiesta Está Viva

La Ibero, qué vergüenza

La universidad suspendió la exposición “Una vida en imágenes, toros y toreros” de Hugo Martínez Gómez, argumentando el respeto a todas las formas de vida.

Los jesuitas han sido, desde sus inicios, valientes defensores del conocimiento, reflexión, estudio y la libertad, basándose en los principios del humanismo cristiano, abrazado por su fundador San Ignacio de Loyola en 1540.

Su misión asume el proyecto educativo de la Compañía de Jesús, contribuyendo a un ambiente de participación responsable, apertura, libertad, respeto y crítica propositiva al desarrollo y la difusión del conocimiento, y a la formación de profesionales e investigadores con calidad humana y académica, que se comprometan en el servicio a los demás para el logro de una sociedad más libre, productiva, justa y solidaria.

Precioso, humanista, incluyente e inteligente hasta, que hay que ponerlo en práctica y defenderlo con la valentía que ha demostrado a través de los siglos este grupo de pensadores, sacerdotes jesuitas con los que se puede debatir, hablar, aprender y enriquecer el espíritu.

Soy egresado de esta universidad, licenciado en Diseño Gráfico, en 1987 hice el primer semestre en el campus Churubusco, para mi segundo semestre tuve el privilegio de ser parte de la comunidad estudiantil que inauguró el campus Santa Fe, en aquellos tiempos, el pavimento de la hoy carretera de cuota a Toluca llegaba hasta ahí, la zona era un proyecto en desarrollo que hoy a 35 años de distancia es asombroso.

Años después tuve la oportunidad de convertirme en catedrático en la asignatura de Diseño 8, especializado en Logotipo e identidad corporativa, una experiencia enriquecedora por el contacto con los estudiantes y por representar los valores educativos y académicos de lo que hoy parece no tener rumbo ni abrazar la esencia del espíritu jesuita.

Hoy, en la Ibero, conviven hombres, mujeres, miembros de la comunidad LGTBIQ+, elles y versiones de personas a los que debemos entender, aceptar e incluir. No es fácil, más para personas de mi generación, sin embargo, estando o no de acuerdo, lo hacemos, escuchamos y ponemos el corazón por delante para intentar ser una mejor sociedad y poder convivir con respeto.

Resulta que la Ibero ha cometido un atropello vergonzoso, un ejercicio de intolerancia e imposición de pensamiento (sin pensar) sobre un tema que se ha convertido en centro de controversia e intolerancia por grupos prohibicionistas que desconocen los valores fundamentales de una cultura con casi cinco siglos de arraigo en México como es la tauromaquia.

Hace algunos años esta casa de estudio recibió en donación por parte de la familia González más de 220 mil negativos fotográficos de un hombre que hoy puede considerarse un cronista de la ciudad desde el punto de vista de la importancia de la fiesta de los toros en México, Carlos González Frey.

Resulta que el estudiante de Historia del Arte de noveno semestre, Hugo Martínez Gómez, dedicó horas de estudio, análisis y curaduría del archivo mencionado, con ilusión e iniciativa, montó una exposición de la obra en el anfiteatro de la biblioteca Xavier Clavigero, de la mano con el departamento de arte. La muestra denominada “Una vida en imágenes, toros y toreros” ya montada, sería inaugurada el pasado 16 de noviembre.

Cuál fue la sorpresa y desilusión de Hugo al enterarse que la universidad por medio de un mensaje en X desde su cuenta @IBERO_mx que cito a continuación: “La IBERO informa que suspendió esta exposición. La Universidad promueve el respeto a todas las formas de vida”.

Golpe bajo, cobarde, autoritario. ¿Respeta todas las formas de vida? Ironía y estupidez. Les pregunto si ¿creen en el lema de la Ibero?, “la verdad nos hará libres”.

Esta desilusión e indignación se propagó a todos los universitarios y exalumnos de esta casa de estudios. Nos sentimos avergonzados ante la censura impuesta por la universidad ante un acto cultural, independientemente del tema, que para muchos puede resultar polémico y que la gran mayoría desconoce.

Abrazando la filosofía jesuita, invito a la Ibero a reconsiderar esta absurda postura, a generar que los alumnos que desconocen la cultura taurina, que va mucho más allá que la muerte del toro en el ruedo, a que los jóvenes hoy mucho más tolerantes que otras épocas, se sienten a hablar, a enseñar y aprender sobre tauromaquia y ecología. Siempre en el ejercicio de libertad que es el hecho de poder asistir o no asistir a un evento.

La Dra. Alethia Alfonso, directora de la división de humanidades y comunicación, hágame usted el favor, decidió cancelar la exposición. Abrazando una vez más la filosofía jesuita, no pretendemos que la corran si no está capacitada para el puesto, la invitamos a reflexionar y darle una segunda oportunidad de continuar con su trabajo, siempre y cuando entienda la responsabilidad de su cargo de la mano de la filosofía jesuita.

Quedamos en espera de la nueva fecha para la exposición, felicito a Hugo y espero no tenga la mínima consecuencia por ser él un estudiante con el verdadero espíritu jesuita.

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