¿Por qué un partido? (II)
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¿Por qué un partido? (II)

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¿Por qué un partido? (II)

12/02/2019
Actualización 12/02/2019 - 14:17

La semana pasada inicié con una serie de columnas que pretenden exponer y compartir los motivos que nos llevaron a solicitar el registro de partido político local, bajo el nombre de Futuro.

Durante la última semana he leído felicitaciones, dudas y críticas que se han hecho desde la salida a la opinión pública de esta plataforma compartida, Futuro. Sin duda, llena de alegría y satisfacción recibir muestras de apoyo. Haremos todo lo posible para estar siempre a la altura de las esperanzas que nos han manifestado. Dicho esto, vamos resolviendo algunas preguntas y señalamientos que vale la pena retomar.

En principio, este esfuerzo siempre ha buscado impulsar la politización de más personas a través de un trabajo honesto, democrático, abierto y transparente. En 2015 pudimos participar en la arena electoral gracias a las candidaturas independientes; sin embargo, la finalidad era realizar un trabajo político con dignidad, cercanía, austeridad, honestidad y con una agenda programática clara. Dicho de otra manera, la candidatura independiente era un medio, no un fin. La batalla era en ese entonces la misma que hoy, contra los vicios que vemos en la política, en los partidos, e incluso en otras candidaturas independientes.

También vale la pena que hablemos sobre los recursos económicos. He visto algunos señalamientos diciendo que lo único que nos mueve al hacer el partido es obtener lana pública. Esto es falso, pues como candidatos independientes también recibimos recursos públicos. Basta recordar que en la última campaña el INE entregó a las 14 candidaturas, en conjunto, cinco millones 625 mil pesos de dinero público y que procuramos un millón 579 mil 332 pesos como donaciones en efectivo y dos millones y medio de donaciones en especie.

¿Y qué tan bien fueron usados esos recursos? Fuimos reconocidos por la misma autoridad electoral como una de las campañas con mejores prácticas de transparencia y también publicamos en seremosunbosque.mx un informe que precisa el destino de todos esos recursos. Finalmente, un ejercicio que podría ilustrar la manera austera y cercana de hacer campaña que nos caracterizó, es conocer el costo por voto, es decir, el resultado de la división entre la cantidad de votos recibidos y los recursos erogados. Para nuestra candidatura al Senado cada voto costó 7.3 pesos, mientras que cada voto emitido para la coalición Por México al Frente, del PAN, MC y PRD, costó seis veces más, es decir, 41 pesos.

Buena parte de lo que siempre hemos criticado de la clase política es el derroche del presupuesto público. Nos indigna la manera en que legisladores, funcionarios y partidos han abusado de las prerrogativas que les entregamos para hacer su trabajo. Por ello, siempre nos hemos pronunciado por un cambio profundo en nuestra democracia, para que sea transparente, austera y eficiente. Lo mismo con los cargos públicos: ser funcionario debería ser el mayor honor para quien tiene vocación de servicio, recibiendo una paga en esa justa medianía y no en los lujos que caracterizaron a las últimas administraciones.

Defenderemos estas ideas con hechos desde Futuro, como las defendí como diputado cuando doné el 70 por ciento de cada quincena –toda la información disponible en fondogermina.mx– o cuando impulsé a nivel nacional y local #SinVotoNoHayDinero, una reducción sustantiva de la lana a partidos. Lamentablemente en San Lázaro no fue aprobada la iniciativa, pero en el Congreso de Jalisco existió consenso de la mayoría de los partidos y logramos una reducción de más del 60 por ciento de sus recursos.

De ahí nace un compromiso que Futuro se llevará durante este año: juntar firmas para impulsar una reforma nacional para reducir considerablemente los recursos a partidos, impulsando una vez más la iniciativa #SinVotoNoHayDinero.

El dinero no es lo que motiva este esfuerzo. Habría que recordar que durante 2019 Futuro tendrá que rascarse con sus propias uñas, pues no recibirá ni un peso de dinero público para convocar militancia u organizar asambleas. Tendremos que buscar a personas entusiastas que crean en este sueño –si tú eres una de ellas entra a hayfuturo.mx–, personas dispuestas a trabajar de manera voluntaria o a donar. Pero ojo, todas las donaciones, así como en campaña, tendrán un límite por persona para que nadie pueda sentirse nunca dueña o jefe de este esfuerzo colectivo.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.