Mis deseos para el 18
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Mis deseos para el 18

02/01/2018
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Año Nuevo
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El 2018 se ve venir como un hueso duro de roer. El año que acaba de dejarnos fue sorprendente en múltiples sentidos; sin embargo, estoy convencido que nuestra capacidad de sorprendernos aún será más retada en las próximas fechas.

Se predice que pasará de todo, saltos importantes en la tecnología, encuentros internacionales de deportes, como el Mundial de Futbol o los Juegos Olímpicos de invierno, y retos económicos para el mundo entero. Así como las elecciones presidenciales en buena parte de la región latinoamericana y un nuevo año en la administración de Donald Trump, salpicado de polémica y elecciones legislativas.

2018 se recordará como un año de cambios profundos para la historia de la humanidad. Será el primer año en el cual se podrán vender viajes comerciales al espacio por parte de, por lo menos, dos o tres empresas espaciales; en el que los científicos de la inteligencia artificial comenzarán a experimentar con procesadores personales con dicha tecnología, emulando un tanto lo visto en la película Her, de Spike Jonze. Cada vez nos cuestionaremos más sobre qué nos separa de las narraciones de ciencia ficción.

También se rumora que será el año de más alto valor del bitcoin, la criptomoneda más conocida, lo cual traerá más y nuevas preguntas al respecto de lo que la tecnología puede permitir, los límites de las regulaciones y el poder de los bancos en el mundo. Será un año crucial para las negociaciones de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, conocido como Brexit, lo que significa que tendremos un lugar en primera fila para ver las soluciones que propone Theresa May respecto al temor de una crisis económica, pero también al espíritu de aislamiento y xenofobia, males que se comparten con muchos países del mundo.

No cabe duda que para México también será un año muy particular, lleno de actividad en todos los campos. Cual cometa peregrino, tendremos frente a nosotros un fenómeno que sucede exclusivamente cada doce años. Coincidirán dos de los temas que más pueden conglomerar la atención de la sociedad en nuestro país: las elecciones presidenciales y el Mundial de Futbol.

El próximo año tendremos guerra de quinielas, tanto para predecir quiénes llegarán a la siguiente fase grupo, como para tratar de definir quién despachará desde Los Pinos. El domingo primero de julio viviremos tanto el calor de las urnas, como los nervios que nos producirán los resultados de la justa futbolera.

Sobre todo por el asunto electoral, vamos a tener un ambiente polarizado en el país, lleno de ponzoña en las redes sociales, sordo en cuanto a las posibilidades de intercambio, plagado de noticias falsas, chismes y rumores, así como descalificaciones por parte de la mayoría de los contendientes.

Por eso, mi mejor deseo en el inicio de este año es empezar a contar con herramientas para poder procesar el enorme reto que significará  2018. Que el año que empieza no nos agarre sin la suficiente disposición al diálogo, pero tampoco sin la capacidad de identificar de forma clara a los fanáticos o paleros. Que al tiempo que este año inicia nos hagamos de un buen libro o serie que nos llene de risas, reflexiones y descanso mental que nos prepare para lo que viene. Que nos hagamos de un hábito que nos permita tener tranquilidad, hacer ejercicio, tejer, cocinar o simplemente conversar con amigos.

Así como el momento inicial de las novelas de caballería, las películas de zombies o los viajes de las sagas de cuentos fantásticos, este 2018 debe iniciar pensando en cuáles son nuestras herramientas, armas, poderes especiales o aquellos amuletos que nos podrán salvar de la gran coyuntura que viviremos en los próximos meses.

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Twitter: @pkumamoto

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Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.