Hacia la luna

Momento adecuado para ETFs... y cuándo evitarlos

Aunque los ETFs son una innovación en la inversión en criptomonedas, no necesariamente se ajustan a las necesidades de todos los inversionistas.

La aprobación del ETF de bitcoin por parte de la SEC en enero de este año, marcó un punto de inflexión en el mercado estadounidense de criptomonedas, abriendo la puerta a una nueva generación de inversionistas.

Esta decisión no solo representa un gran avance en la aceptación y accesibilidad de las criptomonedas en el mercado, sino que también responde a una larga espera llena de expectativas y esfuerzos por parte de los líderes de la industria. Los nuevos ETFs de bitcoin, conocidos como “nueve recién nacidos”, reflejan el progreso y el persistente esfuerzo por integrar las criptomonedas al sistema financiero tradicional.

No obstante, a pesar del entusiasmo que rodea a estas nuevas herramientas financieras, surge una pregunta fundamental: ¿son los ETFs de bitcoin la mejor opción para todos los inversionistas? La respuesta, aunque compleja, sugiere que aunque los ETFs son una innovación significativa en la inversión en criptomonedas, no necesariamente se ajustan a las necesidades y objetivos de todos los inversionistas.

Por un lado, los ETFs de bitcoin brindan una forma fácil y familiar para que las personas se adentren en el mundo de las criptomonedas. Permiten a las instituciones consolidadas estar expuestas indirectamente al precio del bitcoin. Esta es una ventaja significativa para quienes buscan simplificar su entrada al mercado de criptomonedas o agregar bitcoin a sus planes de jubilación. No obstante, algunas de las ventajas fundamentales de la inversión directa en criptomonedas se ven afectadas por esta intermediación.

Los usuarios pueden participar activamente en el mercado aprovechando la liquidez instantánea y las oportunidades de intercambio en tiempo real que solo ofrecen las plataformas descentralizadas con la inversión directa. La capacidad de administrar directamente los activos digitales también facilita la implementación de estrategias para recolectar pérdidas fiscales, utilizando la inestabilidad del mercado para maximizar la carga impositiva.

Por el contrario, la inversión en ETFs puede verse como un “puente de un solo sentido”, donde los beneficios de la autodeterminación y la participación directa en el ecosistema cripto se pierden. La capacidad de bitcoin y otras criptomonedas para ofrecer una alternativa al sistema bancario tradicional, promoviendo la autogestión y la resistencia a la censura, es lo que las hace prometedoras. Los inversionistas renuncian a un grado de control y a la oportunidad de explorar el amplio y rico panorama de las criptomonedas más allá de bitcoin al optar por ETFs.

La elección entre inversiones directas y ETFs no se limita únicamente a la comodidad, sino también a la compatibilidad con los valores y oportunidades que ofrecen las criptomonedas. En este sentido, el futuro de la inversión en criptomonedas promete una variedad de alternativas, cada una con sus propios beneficios, inconvenientes y oportunidades.

Paola Herrera

Paola Herrera

Apasionada en criptomonedas y Web3, y experta en habilitación y entrenamiento a mujeres sobre innovación financiera.

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