Trópicos

Equipos de campaña incompatibles

En Morena se observan distintos caminos que corren paralelos con sus propias estrategias y no necesariamente bajo un objetivo: el triunfo de Claudia Sheinbaum.

Se comienzan a delinear los equipos de campaña de las principales candidatas. No obstante, son cuadros que en lugar de presentar renovados perfiles, bajo ideas innovadoras, son arcaicos y dispares individuos, que más allá de esclarecer e iluminar a las candidatas, las opacan, al igual que confunden a los electores. Pero esto no es una novedad, en ambos bloques se esperaba ver ungir a los de siempre en el poder… es la naturaleza de lo que se conoce como la praxis política.

En Morena se observan distintos caminos paralelos, que desarrollan sus propias estrategias y no necesariamente bajo un objetivo: el triunfo de Claudia Sheinbaum en 2024. La candidata morenista presentó a sus nuevos coordinadores de precampaña, quienes llegan a esta nueva etapa de trabajo, desgastados, ausentes y desconfiados entre ellos mismos, después de una intensa batalla interna. Las corcholatas disímbolas se vuelven a juntar, pero mientras enarbolan la causa de Sheinbaum, entre ellos pelearán por sus intereses personales.

Claudia Sheinbaum los presentó el lunes pasado. Formó a sus costados a un grupo de nueve mujeres y hombres que forman parte, la mayoría de ellos, de la sumisión absoluta al presidente López Obrador; otros de sus propios intereses, y uno en específico de los intereses de otra de las corcholatas, Marcelo Ebrard, el gran ausente.

No hay uno solo que sea parte esencial, estructural ni íntimamente ligado a Claudia Sheinbaum. Las y los nueve forman parte del movimiento que abrió de origen AMLO, y que él mismo ha forjado. La mano del presidente está en cada uno de los integrantes de su precampaña.

La estructura está compuesta por Mario Delgado, un incondicional del presidente, que hace todo lo que le dicta. Ha sido un sumiso presidente de su partido, que define su futuro a partir de lo que le imponen desde Palacio Nacional. Él será el coordinador general.

Otro fiel de López Obrador es su paisano, Adán Augusto López, coordinador político, quien terminó asqueado de la batalla interna por sus deslices e incapacidades en hacer una campaña ordenada y de impacto nacional. Finalmente, negoció para su ‘Grupo Tabasco’ subirse al andén de los próximos puestos negociados.

Ricardo Monreal no es aliado ni de Claudia ni de López Obrador, pero nuevamente se logró colar a la élite de quienes buscan tomar las decisiones. Pero ambos saben que tiene la capacidad de perjudicar al movimiento si se lo propone. Asumen que la lucha se puede cerrar entre Claudia y Xóchitl, por lo que no pueden darse el lujo de dejar puntos tirados en el camino. Él será el coordinador de enlace territorial, es decir, en sus manos quedará decidir cómo e incidir a quién apoyar a las diversas candidaturas estatales, sin lugar a duda un papel muy relevante.

Recordemos que ha habido batallas importantes entre Claudia Sheinbaum y Monreal. La ahora candidata le acusó de operar para la oposición en la Ciudad de México, una traición que en su momento fue imperdonable, pero que ahora, ante el necesario pragmatismo para conseguir los resultados, vale la pena correr el riesgo y esperar no ser traicionada nuevamente.

Gerardo Fernández Noroña aparece nuevamente en escena, como coordinador de enlace con organizaciones sociales y civiles, ya no será el vocero, es decir, lo desplazaron a un segundo plano. Estará en su comodato, es decir, en la estructura de Morena, con los duros y con los únicos con quien tiene eco.

En su lugar entra Tatiana Clouthier, quien se estrena como la coordinadora de voceros, un puesto que busca la caza del voto clasemediero, empresarial, que sume a la base actual que tiene incondicionalmente Morena.

Como puesto honorario estará Jesús Valdés Peña, quien fungirá como coordinador de enlace con organizaciones internacionales y mexicanos en el exterior, pero en realidad para lo que servirá, es para que Claudia diga en los eventos públicos que Marcelo Ebrard está cercano a ella y al movimiento.

Citlalli Hernández, coordinadora de alianzas para coaliciones y candidaturas únicas, será un buen filtro con voz directa con los duros de Morena. Obedecerá a pies juntillas los dictados para conformar las listas a diputados y senadores que le dispongan desde Palacio Nacional.

Con papeles secundarios se encuentra Renata Turrent, una joven preparada que coordinará los enlaces con sectores académicos; por otro lado, está la talentosísima Regina Orozco, cercanísima al grupo cultural de Palacio, quien coordinará al actual equipo de intelectuales orgánicos que con fanatismo aplauden todo lo que sale desde el movimiento.

Sheinbaum dijo que el próximo domingo 3 de diciembre presentará a otro grupo de personas “muy importante, muy plural, de diálogos por la transformación”. Veremos de quiénes se trata y si siguen siendo propuestos desde Palacio Nacional, o algo le dejan.

El autor es periodista mexicano especializado en asuntos internacionales.

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