Rodrigo Martínez Baracs, nuevo miembro de la Academia Mexicana de la Lengua
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Rodrigo Martínez Baracs, nuevo miembro de la Academia Mexicana de la Lengua

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Rodrigo Martínez Baracs, nuevo miembro de la Academia Mexicana de la Lengua

10/03/2020
columnista
Glenda Castillo
Miscelánea de Arte y Cultura

El máximo honor para quien se dedican al estudio, cuidado y cultivo del español de México, es sin duda ingresar a la Academia Mexicana de la Lengua (AML), quienes alcanzan dicho honor poseen un amplio conocimiento de nuestro idioma, además de ser eruditos en diversas materias y, como dijo la lingüista Ascención Hernández Triviño hace unos días, se preocupan por dar a sus trabajos “claridad en la frase y belleza en la expresión”. Entre los galardonados se cuentan Octavio Paz, Amado Nervo, Carlos Pellicer, Julieta Fierro y Margo Glantz, hace algunos días se les unió Rodrigo Martínez Baracs.

Martínez Baracs es Doctor en Historia y Etnohistoria por la ENAH, además de estudioso del náhuatl y el tarasco, sus investigaciones se enfocan en el estudio y reconstrucción de la conquista de México desde diferentes perspectivas que incluyen la lingüística; relatos y documentos de la época son los principales vestigios con los que desarrolla su trabajo, “siempre atento al valor de la lengua en la tarea de escribir la historia”, afirmó Hernández Triviño en la misma ocasión. Varios de los libros de este investigador que también se interesa en sucesos del siglo XIX, son imprescindibles para comprender la Conquista y la temprana vida novohispana.

Ahora Rodrigo Martínez Baracs es parte de los más de trescientos académicos pertenecientes a una multidisciplinaria AML que desde 1875 se dedica a la conservación, pureza y perfeccionamiento de nuestro idioma; ocupará la silla 33, Elías Trabulse y Álvaro Matute -también dedicados a la Historia- la ocuparon anteriormente, en su ceremonia de ingreso dijo que continuará “la labor de historiadores empeñados en la búsqueda de la verdad y en el uso bueno de la lengua”, luego ofreció un discurso dedicado a su padre: José Luis Martínez, editor, un recorrido por décadas de lectura y trabajo editorial, por títulos, compilaciones y revistas que hoy forman parte de nuestro acervo, y que en conjunto muestran la importancia de crecer ese bagaje, pero sobre todo de conocerlo, de leerlo como forma de superar la crisis que atraviesa el país, que en última instancia, consideró Martínez Baracs, es una crisis de lectura: “la incapacidad de tener presente el legado que nos van dejando los sabios generosos que nos antecedieron”. Es hora de descubrir ese bagaje, comencemos por el de Rodrigo Martínez Baracs si no se ha tenido oportunidad de leer alguno de sus libros, imprescindibles para conocernos como mexicanos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.