menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Bradbury 100: “I went to Mars and I never came back”

COMPARTIR

···
menu-trigger

Bradbury 100: “I went to Mars and I never came back”

18/08/2020
columnista
Glenda Castillo
Miscelánea de Arte y Cultura

El nombre de Ray Bradbury habita ya en Marte, hay un sitio de aterrizaje en su honor y en 2008 la misión Phoenix Mars Lander de la NASA, destinada al estudio del suelo marciano, consigo llevó un minidvd: Visiones de Marte, compilación multimedia que incluye más de 60 pinturas e ilustraciones, varios programas de radio y 80 novelas y cuentos sobre el planeta rojo, entre ellos el libro Crónicas Marcianas (1950) de Ray Bradbury, 27 relatos con una visión distópica, pero esperanzadora de una posible colonización de Marte, a bordo de cohetes metálicos poco a poco los humanos llegan al planeta y acaban con los marcianos y su enigmática cultura.

A Ray Bradbury (1920-2012) se le reconoce como escritor sobre todo de ciencia ficción, categoría en la que se coloca Crónicas Marcianas, aunque en 1999 él aclaró a Weekly Wire: “no escribo ciencia ficción. Solo he hecho un libro de ciencia ficción y ese es Fahrenheit 451, basado en la realidad. La ciencia ficción es una representación de lo real. La fantasía es una representación de lo irreal. Entonces Crónicas Marcianas no es ciencia ficción, es fantasía.” En Fahrenheit 451 (1953) Bradbury construye un mundo en el que la gente no lee, pasa el tiempo frente a pantallas planas del tamaño de las paredes y ha perdido la capacidad de cuestionar y pensar por sí misma. En ese mundo los libros están prohibidos y los bomberos se dedican a quemarlos.

Sin duda ambas novelas resultaron adelantos, el plan para llegar a Marte está en marcha, y en cuanto a la lectura, hay una tendencia global negativa. En México los libros no están prohibidos y no se lee. Según datos del INEGI la principal razón declarada por la que la población no lo hace es la falta de tiempo, aunque según la UNAM, los mexicanos dedican a navegar en Internet ocho horas y 40 minutos de su día, de este tiempo, siete horas son para redes sociales. El panorama, al igual que el libro, es una advertencia, como el mismo Bradbury dijo: ‘‘no se tienen que quemar libros para destruir una cultura. Sólo se necesita que las personas dejen de leerlos”.

En 1988, en una entrevista para NPR, Bradbury comentó: "No será bueno aterrizar en Marte si somos estúpidos". Los libros enriquecen nuestro conocimiento y pensamiento crítico, él lo sabía y afirmaba que era necesario enamorarnos de la lectura a temprana edad -como a él le sucedió-. El 22 de agosto se celebra el centenario de este escritor, para festejarlo su web ofrece un menú de eventos virtuales: www.raybradbury.com, en Youtube podemos disfrutar varias entrevistas sobre su vida y creación: https://www.arts.gov/video/nea-big-read-meet-ray-bradbury y por supuesto, en casa podemos leer sus libros para reflexionar con preocupación y esperanza sobre la existencia y destino de la humanidad, para salvarnos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.