Lecciones del ranking de ciudades de la innovación
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Lecciones del ranking de ciudades de la innovación

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Lecciones del ranking de ciudades de la innovación

23/01/2019

Es tan abundante y significativa la información que reporta el Índice Mundial de Innovación que publica la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), que pueden seguirse drenando conclusiones reveladoras para nuestro país, en este momento de coyuntura. El Índice es uno de los documentos de medición de tendencias de innovación más importantes en el mundo, con información de 126 países. Uno de los enfoques más interesantes lo conforma el que analiza el nivel de actividad inventiva, no por país o por segmento, sino por el número de solicitudes internacionales de patente y de publicaciones científicas por ciudad, en un periodo de 4 años.

El ranking como ciudad líder en innovación lo encabeza el dueto Tokio-Yokohama, seguida por otro sorprendente que es el de Shenzhen (Hong Kong); el tercer sitio lo ocupa Seúl, seguida en los puestos 4 y 5 por San José (California) y Beijing. Del sexto al décimo los ocupan Osaka-Kioto, Boston, Nueva York, París y San Diego. El primer elemento que llama la atención es que, de los primeros 6 puestos, 5 son ocupados por ciudades asiáticas.

Algunos datos particulares relevantes es que, en el caso de Tokio-Yokohama, de las casi 105 mil solicitudes de patente presentadas en el periodo, la mayor parte corresponden a la empresa Mitsubishi; en el caso de Shenzhen, más del 42% de la innovación correspondió al sector de la comunicación digital; este es el mismo sector dominante en el caso de Seúl, impulsado abrumadoramente por patentes presentadas por LG. Otro dato a destacar es que, en el caso de Boston, la parte dominante en publicaciones y patentes se orienta a aspectos médicos, y corresponde a la Universidad de Harvard y el MIT. En el caso de París, llama la atención que es L´Oreal, la empresa de cosméticos, la que presenta mayor número de patentes, y en el caso de San Diego, al igual que los primeros lugares, el volumen de su innovación se concentra en comunicación digital, liderado por la empresa Qualcomm.

Una primera reflexión que me permito compartir es que, como lo demuestra este Índice, para efectos de desarrollar centros de innovación, no es necesario que todo un país despliegue políticas de apoyo. Sería óptimo, pero aún sin esa plataforma, las ciudades cuentan con los elementos necesarios para crear ecosistemas completos de innovación, que crezcan como islas. El caso de Zapopan, en nuestro país, es buen ejemplo de ello.

Una segunda lección, es la confirmación de que buena parte de la innovación en el mundo se orienta a dos grandes temas: comunicación digital y nuevos medicamentos. En ambos, nuestro país ha tenido, en ciertos periodos, brotes de producción científica y tecnológica, tanto nacional como importada, que bien puede retomarse con políticas fiscales adecuadas. Parte de la estrategia consiste en crear las condiciones para ser sede de universidades y empresas líderes en determinados campos tecnológicos. Además, el índice muestra como industrias como la de los cosméticos, se vuelve tan competitiva que la producción de patentes impulsa a una ciudad completa a ser su plataforma de producción de tecnología. En ese terreno, México tiene grandes atributos para el desarrollo de tecnologías de energía alternativa y medio ambiente.

Ante el repliegue del Gobierno federal en México de temas de innovación, ciencia y tecnología, los gobiernos de los estados y los cluster privados deberán encontrar las rutas para mantenerse en competencia. Al final, la política es solo política.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.