UFC 234: una pelea de título de peso medio
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UFC 234: una pelea de título de peso medio

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UFC 234: una pelea de título de peso medio

08/02/2019

Kelvin Gastelum llega como retador en contra del campeón Robert Whittaker, y en la pelea coestelar una leyenda, Anderson Silva, en contra de una estrella en ascenso invicta como lo es Israel Adesanya; será sin dudas una noche épica desde Australia.

Empezamos el análisis con la pelea coestelar. Anderson Silva, por muchos considerado el mejor peleador de artes marciales mixtas en la historia, hace su regreso después de una larga suspensión por dopaje de 2 años, entrando ya en los 44 años. Enfrentará a un joven de 29 años, invicto: Israel Adesanya .

Ambos, con un estilo similar, Adesanya parece ser una nueva versión del mismo Anderson Silva. Hemos visto a Anderson en su último combate hace 2 años considerablemente más lento; si bien tiene muchísima experiencia a su favor y podría ser de gran ayuda, creo que se verá superado por la velocidad, juventud y atletismo de Adesanya, quien podría finalizar el combate con un KO o TKO en cualquier momento. Anderson tiene excelente defensa y esa experiencia le podría hacer ganar una decisión; sin embargo, Adesanya está en su mejor momento y será difícil que el Anderson de hoy pueda conseguir esa proeza, aunque en las artes marciales mixtas todo puede suceder (acabamos ver en recientes fechas veteranos como Demian Maia y Donald Cerrone dar cátedras de pelea en contra de peleadores mucho más jóvenes y en ascenso). Todo es posible en este duelo de generaciones.

En la pelea principal, 2 peleadores de estilos similares que viven su mejor momento, peleadores que les gusta pelear en pie y buscar el KO en sus oponentes. Robert Whittaker viene de 2 guerras en contra de Yoel Romero, donde dejó de manifiesto su gran corazón y voluntad de campeón, pero en donde también su cuerpo recibió muchísimo castigo, que le ha alejado por lesiones, y que no hay una certeza de si se haya podido recuperar del todo. El campeón trae a la mesa un juego de kickboxing que maneja de excelente manera, combinando pateo y golpeo de forma muy efectiva; también ha mostrado una muy buena defensa de los derribos.

Este estilo de pelea se combina muy bien con el del retador Kelvin Gastelum, quien ha tenido un ascenso vertiginoso dentro de la categoría, al haber noqueado de forma espectacular a antiguas leyendas, entre ellos, a el ex campeón Michael Bisping, a quien noqueó de brutal manera.

A ambos les gusta el intercambio de golpes, por lo que creo veremos una guerra en pie. Kelvin ha tenido más problemas con gente que lo pueda derribar, como Chris Weidman, que con peleadores que favorecen la pelea en pie. Por otro lado, será difícil utilizar demasiado su lucha, ya que Robert Whittaker pasó por la dura prueba de Yoel Romero en ese departamento. Sera una guerra en pie, creo que Whittaker lleva una ligera ventaja en el pateo, el cual combina muy bien con su boxeo. Por otro lado, Kelvin lleva una ventaja en el boxeo, a quien muchos han comparado con un mini Mike Tyson, o un mini Caín Velásquez, para ser más exactos dentro del contexto de las artes marciales mixtas. Kelvin es más rápido y está menos lastimado que el campeón, lo que podrá jugar a su favor. Sabemos que si KG, quien tiene mucha precisión, encuentra su objetivo, tiene el poder de un peso completo para apagarle las luces a quien sea. Por otro lado, el campeón buscará combinar el boxeo y pateo para ir minando poco a poco a Kelvin y buscar finalizar por KO o TKO cuando se presente la oportunidad. Una pelea de pronóstico reservado, entre 2 peleadores parecidos que se enfrentan. ¿Será la resistencia y recursos del campeón los que se impongan? ¿O será nuevamente la velocidad y precisión de Kelvin Gastelum que nos regale otro KO espectacular para coronarse en esa misión que tiene por el oro del UFC desde hace años?

¡No es una buena opción perderse este sábado estos grandes combates, que pasarán en vivo por las pantallas de Fox Sports!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.