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Las increíbles cifras voladoras (parte III)

Suponiendo que el presidente de la República lea esto, el mensaje que nos gustaría darle es: cuidado con los costos del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.

Aeropuerto Internacional "Felipe Ángeles" en Santa Lucía Estado de México: inversión de 82 mil 136.1 mdp, de los cuales, en 2020, se aprobaron cinco mil 372.2 mdp. Al cierre del año, la SHCP informó que se ejercieron 12 mil 275.1 mdp, más del doble de lo aprobado. El avance físico, hasta el cierre del año 2020, es de 46.0 por ciento. Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), 19 de febrero de 2021. https://cutt.ly/Xz1jM4Y

El gobierno federal no ha publicado el valor presente neto (VPN) del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). En esta tercera nota sobre la tragedia aeroportuaria mexicana, trataremos de deducir ese análisis faltante.

Brent Flyvberg, experto global en megaproyectos de infraestructura, dice que en ese tipo de proyectos los planeadores tienen un sesgo. Normalmente se piensa que los costos serán menores a los programados, y también hay un sesgo a ser excesivamente optimista respecto a la demanda, que se traduce en ingresos.

En el caso del AIFA, podemos suponer que los costos de construcción serán al menos del doble de lo presupuestado, si consideramos que prácticamente está agotado ya el presupuesto asignado a la obra de 82 mil 136 millones de pesos, y que el avance físico es de apenas 46 por ciento, de acuerdo al informe del CEFP citado arriba.

Ahora, también sabemos que el proyecto podrá atender 190 mil operaciones anuales y atender 20 millones de pasajeros; es decir, 21.7 operaciones por hora. El AICM puede atender 50 operaciones por hora, con dos pistas, pero que no pueden operar de manera simultánea. Si una de las pistas del AIFA es militar, entonces ese aeropuerto tendrá dos pistas civiles, atendiendo menos de la mitad de la capacidad que ya tiene el AICM.

Una pregunta importante que hay que hacer es cómo crecerá la demanda en el AIFA. El crecimiento de la demanda es inversamente proporcional a la distancia a la CDMX. Esto implica que es muy posible que las estimaciones de 135 millones de pasajeros que esperaba atender el NAIM Texcoco sean optimistas para el combo AICM-AIFA-Toluca. La información oficial es que el AIFA atenderá solamente 20 millones de pasajeros. Si se queda así, realmente no logrará atender la demanda. Entonces suponemos que el AIFA atiende solamente la mitad del exceso de demanda del AICM, que esa demanda crece 4.5 por ciento anual y que el AIFA tiene expansiones y obras en el tiempo que le permiten crecer hasta un límite de 86 millones de pasajeros en 2053. Si hay demanda adicional, se atendería en Toluca. Suponemos que anualmente estas expansiones cuestan 10 mil millones de pesos por año, una vez acabada la obra, de manera similar a las de NAIM Texcoco, y esperando que esas inversiones también lleguen a la infraestructura y equipamiento urbano para llegar hasta allá. También suponemos que la obra acaba en 2026, y que el aeropuerto funciona desde 2025 y atiende a 8.4 millones de pasajeros en ese año. Igual suponemos que el ingreso por pasajero es de mil 200 pesos, que no solamente es la TUA sino todos los ingresos por todos los servicios prestados a aerolíneas y visitantes. Suponemos que esos ingresos crecen 1.8 por ciento anual. También, suponemos que el valor de rescate de la infraestructura una vez rebasada su vida útil es cero (lo cual es muy pesimista, pero al final, esa instalación seguramente se devolverá a Sedena).

Bajo estos supuestos, el AIFA tiene un VPN entre los años 2019 y 2074, que es positivo en casi 40 mil mdp, muy parecido al del NAIM Texcoco. Al que escribe estas líneas no le gustará pagar y gastar tiempo en el viaje terrestre desde Zumpango hasta el centro de la CDMX. Tampoco a los demás pasajeros. Pero para el gobierno, el AIFA sale rentable, si se cumplen los supuestos.

Aquí podemos estresar el modelo. Si todos los beneficios son correctos, pero los costos no, y el AIFA cuesta el triple (246 mil 400 millones de pesos), el VPN 2019-2074 será negativo en 14 mil 809 millones de pesos.

Brent Flyvberg tiene razón: es mucho mejor hacer cuentas tristes, que cuentas alegres. Para acercarse a la realidad, hay que hacer ambas. Suponiendo que el presidente de la República lea esto (suposición presuntuosa e improbable), el mensaje que nos gustaría darle es: cuidado con los costos del AIFA. La milicia puede ser una firma de ingeniería y construcción muy efectiva, pero luego salen caros. Pregúntele al expresidente Calderón, por una barda de 2 mil 500 mdd.

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