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Las increíbles cifras voladoras (parte II)

La inversión original en el NAIM, de 178 mil 190 millones de pesos, fue mayor. Justo antes de la cancelación, se había pasado 63 por ciento en costos de inversión.

Dedicado a los colegas que estudiaron el NAIM y contribuyeron a mejorar la transparencia del proyecto, en IMCO y otras organizaciones. Ustedes saben quienes son.

El método más común para evaluar un proyecto de inversión es calcular su valor presente neto (VPN). Este concepto clarifica el valor del dinero en el tiempo. La técnica consiste en reducir el valor del efectivo que deja el proyecto en los años más lejanos en el tiempo, y aumentar el valor de los flujos que están más próximos. Esto se hace mediante el descuento de los valores de cada periodo dividiendo el valor de cada año entre una tasa bruta (1 + la tasa), llamada tasa de descuento. A ese denominador, se le pone un exponente según el año del proyecto. Un flujo de 100 millones de pesos en 50 años, corresponde a 851 mil 855 pesos de hoy, a VPN, a una tasa de descuento de 10 por ciento.

Si el VPN total es mayor que cero, el proyecto es viable, y hace sentido (en términos económicos) ejecutarlo. En caso contrario, hay que rediseñarlo, reevaluarlo o descartarlo.

El proyecto NAIM se registró en la cartera de inversiones de la SHCP en los años 2014-15. El primer VPN era 67 mil 940 millones de pesos, positivo, al 10 por ciento anual, a 56 años. El sistema de registro en SHCP no permitía un lapso tan grande. Aún así, evaluando el proyecto con 50 años, el VPN era de 61 mil 763 miles de millones de pesos. La tasa de 10 por ciento se parece al costo financiero del proyecto. También está cerca de las sugerencias de Coppola, Fernholz y Daily (2014) para la evaluación de proyectos en México. (Ver https://cutt.ly/Vzxq26H).

La inversión original, de 178 mil 190 millones de pesos, fue mayor. Justo antes de la cancelación, nos habíamos pasado 63 por ciento en costos de inversión. El gobierno del presidente Peña no actualizó los valores del VPN registrado en la cartera de inversión. De mantenerse constantes los aforos de pasajeros (PAX), las proyecciones de cobro de TUA no hubieran cambiado respecto a la estimación inicial de 2014, y los elevados costos hubieran arrojado un VPN negativo en 40 mil 107 millones de pesos.

Sin embargo, las estimaciones de PAX y de TUA cambiaron. La demanda por servicios aeroportuarios estaba creciendo en el AICM hasta antes de 2019, a 9 por ciento anual. Las proyecciones iniciales de demanda que hizo la firma ARUP tomaban el crecimiento histórico del AICM. Esas cifras se quedaron cortas en los hechos. La empresa ARUP pronosticó una demanda esperada de 42 millones de pasajeros para la apertura del NAIM en 2021, cifra que fue superada en 2017 ( 44 millones 732 mil 418 viajeros ese año). El pronóstico indicaba que en el periodo 2014-2021 la demanda crecería a 4.4 por ciento, muy cerca al promedio mundial. Claro, no había pandemia; pero el pronóstico lo confirmó en 2018 Landrum & Brown, una firma especializada. Es de esperarse que cuando la pandemia se controle, la industria regrese a la normalidad.

Una tasa de uso mayor implicaba mayores costos de mantenimiento, argumento central de la administración actual para cancelar. Suponiendo incrementos de 63 por ciento en todos los demás costos operativos, y ajustando los ingresos con PAX creciendo a 9 por ciento, el NAIM tenía un VPN positivo de 28 mil 306 miles de millones de pesos.

¿De qué tamaño es la oportunidad perdida para el gobierno? A pesos corrientes, y con los costos y beneficios revisados, dejamos ir una oportunidad de 4.35 billones de pesos en ingresos, con un costo de solamente 1.08 billones, a lo largo de 56 años. Esto se traduce en 28 mil 306 miles de millones a VPN 2014: los flujos lejanos en el tiempo se hacen chiquitos.

Aún retrasando la apertura del NAIM a 2024, y manteniendo el plazo de amortización, el VPN es cercano a cero. Sigue siendo buena idea rescatar el NAIM. Los hubs aeroportuarios ofrecen muchas ventajas por encima de los aeropuertos pequeños. El éxito de ciudades como Cancún o Panamá, se explica en buena medida por sus hubs. Hay una correlación positiva entre la competitividad de los países y su eficiencia aeroportuaria. Perdimos empleos, oportunidades de inversión y efectos de derrama económica para todo el país. Eso será tema del cuarto y último artículo de esta serie de increíbles cifras voladoras.

La pregunta del siguiente artículo es si se debió hacer el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, una vez cancelado el NAIM, con sus tres pistas y museo de mamuts, tomando en cuenta que al no cerrar el AICM, este puede manejar con bajo riesgo 50 operaciones por hora. Nos leemos a la siguiente.

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