Mejor aproximación
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Mejor aproximación

22/08/2019
Actualización 22/08/2019 - 12:33

Se publicó el índice de empresas comerciales y el de servicios no financieros el miércoles. De manera general, se confirma el comportamiento de la economía, que es mixto, pero muy cercano a cero. Con esta información, ya prácticamente se puede aproximar muy bien el índice de actividad económica de junio, y con ello también aproximar el PIB. El viernes, ambos datos serán publicados por Inegi, pero los tendremos que comentar la próxima semana.

Por el momento, le puedo decir que las ventas al mayoreo continúan mal. Tuvieron un máximo en octubre pasado, y desde entonces cayeron a un nivel equivalente al de 2017, donde se han mantenido casi sin cambio. La caída contra ese máximo es de entre 4 y 5 por ciento, dependiendo del indicador que se utilice, si el que proviene de la encuesta de empresas mercantiles o el que produce el IGAE. En cualquier caso, el comportamiento de las ventas al mayoreo no es bueno.

Por el contrario, en ventas al menudeo el máximo registrado corresponde a mayo de 2019. Es decir, ha habido crecimiento, con algunos altibajos. En la encuesta, el dato de junio implica una contracción contra el mes anterior, pero como el IGAE en menudeo se ha separado bastante del indicador de la encuesta, habrá que esperar al viernes para tener una mejor idea.

En cuanto a los servicios, ocurrió como habíamos comentado hace un mes con los servicios de apoyo, que habían tenido un comportamiento extraordinario en mayo, con un alza de 12 por ciento. Junio ya corrige ese salto, y por lo mismo verá usted ahora una contracción de -6 por ciento. En términos anuales, este renglón crece poco más de 3 por ciento anual, así que no hay mayor problema ahí.

En el mes de junio se contrajeron los servicios educativos y los de esparcimiento, y no hubo prácticamente crecimiento en comunicaciones y transportes, información, y alojamiento temporal, con lo que el índice de servicios tuvo una pequeña caída de -0.2 por ciento. Si comparamos el segundo trimestre entero con el anterior, el indicador tiene una caída de -0.7 por ciento, que ya es más importante. A su interior, caen servicios educativos, inmobiliarios y de esparcimiento, entre -4 y -5 por ciento. Información y servicios profesionales tienen una contracción pequeña (-0.3 por ciento), y lo único que crece es servicios de apoyo, con 2.4 por ciento.

Si hacemos la comparación entre el segundo trimestre de 2019 y el de 2018, la caída en los servicios no financieros es de -1.7 por ciento, que proviene de educación (-3.8 por ciento), servicios inmobiliarios (-5 por ciento (-5.1 por ciento), e información (-6.7 por ciento). Nuevamente, lo que sostiene son los servicios de apoyo, que en esta comparación crecen 4.3 por ciento.

Lo que quieren decir todas estas cifras es que tenemos una caída casi generalizada, que se concentra en sectores asociados a las comunicaciones, información, educación y entretenimiento, pero se compensa en parte con los servicios de apoyo (limpieza, vigilancia). En materia de comercio, las ventas al menudeo crecen, pero al mayoreo no. Finalmente, los servicios financieros, que no se reportan aquí, también habían colaborado a sostener el sector terciario, pero hay indicios ya de menor dinamismo también en esa actividad.

Con esta información, la mejor estimación de esta columna es que los servicios se contrajeron -0.2 por ciento durante el segundo trimestre, frente a un crecimiento de cero en el primer trimestre del año. Lo mismo ocurre con la industria, que tuvo un desempeño menos bueno en el segundo trimestre, de forma que cabe esperar que el IGAE siga esa ruta.

Por lo mismo, tal vez el PIB que conozcamos el viernes sea diferente del que se estimó de manera oportuna, y que llevó a muchos a festejar un crecimiento de 0.1 por ciento. Espero que el viernes, con datos calculados con mayor detalle, no se enojen.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.