Mal mes para automotriz
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Mal mes para automotriz

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Mal mes para automotriz

07/11/2019
Actualización 07/11/2019 - 12:59

La principal industria manufacturera del país, por su tamaño y dinámica, es la fabricación de equipo de transporte: autos, camionetas y vehículos pesados. En tamaño, la industria alimentaria es mayor, pero el crecimiento de automotriz durante dos décadas no es comparable. Bueno, pues hay dificultades en este rubro.

En octubre se produjeron 311 mil 150 vehículos ligeros (autos y camionetas), y se exportaron 252 mil 292. Específicamente a Estados Unidos, el mercado más importante, las exportaciones fueron 194 mil 482. Son cifras grandes y suenan bien, pero en realidad implican caídas no menores. En producción, la caída es de -16 por ciento frente a octubre de 2018; en exportaciones es casi -20 por ciento, y para el mercado vecino, -19 por ciento.

Aunque desde hace meses las ventas de vehículos en México han sufrido caídas de dos dígitos, eso no había ocurrido en producción y exportación. La producción se tambaleaba desde mayo, pero con caídas pequeñas; la exportación lleva con octubre tres meses de caída: -13, -7 y ahora -20 por ciento. Este dato, solito, implica una contracción en la industria de -3 por ciento, y para el PIB completo, de medio punto porcentual.

No es fácil saber qué ocurrirá en los siguientes meses, porque esta industria depende mucho de decisiones de las empresas, que no tienen tanta relación con el comportamiento del mercado en el corto plazo. Por ejemplo, en los últimos años, la caída en el precio de la gasolina provocó un incremento en la compra de camionetas, pero no de autos. Los autos han ido perdiendo mercado de forma muy importante en Estados Unidos. En los primeros años de este siglo, los autos representaban la mitad de los vehículos ligeros vendidos en ese país (que promedian 17 millones de unidades al año). En 2014 alcanzaban 47 por ciento, para 2016 eran menos de 40 por ciento, y en este 2019 no llegan ni a 30 por ciento. Ese cambio en el patrón de consumo (en parte debido a la reducción del precio de gasolina) se refleja en la producción de México, que ahora es, en dos terceras partes, de camionetas.

Por otra parte, cuando Trump empezó a pelearse con nosotros y a promover un nuevo acuerdo comercial, nuestras exportaciones crecieron de forma muy importante a Estados Unidos. Me imagino que las empresas quisieron aprovechar las reglas actuales lo más posible. De forma que la combinación de estos elementos provocó un auge en la industria mexicana.

Sin embargo, la venta de vehículos ligeros en Estados Unidos no parece superar esa cifra de 17 millones de autos. Apenas había alcanzado 17.2 millones hace un año, y se contrajo paulatinamente, para regresar al nivel mencionado en septiembre. Con un mercado destino estancado, es difícil crecer. Aunque desde 2018 la producción de vehículos ligeros no crece, la rama industrial completa lo ha hecho en el orden de 3 por ciento anual, imagino que debido a la producción de vehículos pesados, que no han tenido malas épocas.

Ya habíamos comentado acerca del ciclo manufacturero en Estados Unidos, que muestra una caída durante el año de elección presidencial, es decir, el próximo. Los datos del sector automotor parecen confirmar que vamos en esa dirección. No es probable que tengamos caídas como las de este mes de manera frecuente, pero sí creo que estaremos en números rojos en varios meses.

Es por eso que la estimación que le propusimos para el próximo año es que la economía se moverá entre -1 por ciento y cero, y como dato puntual, -0.5 por ciento. Sigue sin ser una catástrofe, pero es un tiempo perdido frente a otras economías. Como también ya comentamos, la falta de inversión, o las malas decisiones en energía, reducen las posibilidades futuras. Y algo así puede también ocurrir en materia automotriz. Elegimos mal camino.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.