Fuera de la Caja

Ignorar a los expertos

Estamos viendo el doble impacto que sufre la economía: una pandemia que todavía puede dar golpes muy duros y un gobierno empecinado en destruir sin entender el costo.

La información publicada ayer por Inegi confirma lo que Fuera de la Caja le había comentado: se acabó la recuperación a fines del año pasado, e iniciamos 2021 con una nueva contracción.

Primero, la actividad económica en diciembre fue prácticamente igual que en noviembre. Ya no hubo avance, como sí habíamos visto desde junio. En comparación anual, en diciembre tuvimos una caída de -3.7 por ciento que, como le decía, es igual a la de noviembre. Sólo tres rubros muestran datos positivos: manufacturas, con apenas 0.5 por ciento; sector primario, con 1.6 por ciento; y comercio al mayoreo con un sorprendente 5 por ciento. Lo demás sigue en números rojos, y llaman la atención recaídas en construcción, ventas al menudeo, entretenimiento y gobierno.

En enero, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, nueva versión, se perdieron 800 mil empleos comparado con diciembre. Esto incluye formales e informales, y muestra contracción desde octubre. Se habían perdido 200 mil empleos en el último trimestre del año, de forma que en enero, comparado con octubre, la pérdida es de un millón de puestos de trabajo. Frente a la situación previa a la pandemia, la reducción es de poco menos de 4 millones.

Por otra parte, la ANTAD informa que tuvo contracción en sus ventas en diciembre, pero también en enero, y bastante mayor. Puesto que en enero tuvimos un grave repunte de contagios, y hubo que aplicar semáforo rojo en varias entidades, incluyendo la Ciudad de México, es evidente que enero reportará una menor actividad económica. Hoy termina febrero, y no parece que vaya a estar mucho mejor, especialmente considerando el impacto del apagón, unos días de escasez de gas natural, y también unos días de semáforo rojo. Iniciaremos marzo con la aprobación de la iniciativa preferente sobre el sector eléctrico, precios altos en combustibles, y presión en el tipo de cambio. Además, Semana Santa alcanzará a reducir la actividad en los últimos días del mes, a diferencia de lo ocurrido el año pasado (aunque ya estábamos en confinamiento). En suma, parece probable que tendremos un primer trimestre con desempeño inferior al último de 2020, pero por comparación con el año pasado, parecerá que la recuperación continúa.

Creo que estamos viendo con toda claridad el doble impacto que sufre la economía. Por un lado, una pandemia que no ha terminado, y que puede dar golpes todavía muy duros, como el que vimos en enero. Por otro, un gobierno empecinado en destruir lo que se había hecho en los 25 años previos, sin entender el tamaño del costo.

Para la pandemia, la vacuna parece ser la solución. Israel prácticamente ha vacunado a toda su población, Reino Unido a 30 por ciento y Estados Unidos a 20 por ciento. Sin poder establecer aún el efecto, sí hay una reducción en casos y defunciones en esos países. La eficacia real (que más que evitar contagios implica reducir su gravedad) la veremos en la segunda parte del año. En América Latina, Chile ya ha vacunado a 16 por ciento de sus habitantes. Es muy posible que en el segundo trimestre haya mayor disponibilidad de vacunas, y si mejoramos los problemas logísticos acá, se podrá cubrir al menos a los mayores de 60 años. Los demás tendremos que esperar a la segunda parte del año. Más claro: será hasta 2022 cuando podremos eliminar el impacto económico directo de la pandemia.

Pero lo otro, el esfuerzo destructivo del gobierno, incluso se agrava. Como han comentado todos los expertos, la contrarreforma eléctrica será sumamente costosa, aunque ni siquiera se logre aplicar. Pero ya sabemos que los expertos no importan, tampoco se les hizo caso cuando la cancelación del aeropuerto, o antes aún, en la insistencia en no votar por este gobierno. Ahora ya puede usted ir sumando lo que cuesta ignorar a los expertos.

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