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19/02/2018
Actualización 19/02/2018 - 9:27

Poco a poco, los equipos que compiten por el poder en México se van definiendo. Además de los candidatos presidenciales, que ya conocemos, y de su equipo cercano, que apenas estamos vislumbrando, se han presentado las listas de candidatos plurinominales al Senado, que creo que pueden ser una buena referencia de cada propuesta. Por atribuciones, tiempo y número, son más importantes que los diputados, y por ser autónomos del Ejecutivo, ayudan a entender mejor lo que cada organización está pensando impulsar.

En Morena, cinco de las diez primeras candidaturas juegan tanto por la vía plurinominal como por mayoría: Blanca Piña (Michoacán, equipo de Cristóbal Arias, primera en MR), Aníbal Ostoa (Campeche, Layda Sansores, primero en MR), Maribel Villegas (QR, primera en MR), Nestora Salgado (Guerrero, segunda en MR), José Antonio Álvarez Lima (Tlaxcala, segundo en MR). Ocupan las posiciones 1, 2, 7, 9 y 10. En la tercera posición, que será la primera si Morena gana Michoacán y Campeche, está la exministra Olga Sánchez Cordero, seguida por Ricardo Monreal e Ifigenia Martínez. En quinto lugar, Napoleón Gómez Urrutia. En séptimo, Germán Martínez.

De estas diez posiciones, Morena destina cinco a grupos con presencia regional, que espera le ayuden a ganar, y los otros cinco creo que son más útiles para entender la propuesta, que no es otra que la reinstalación del viejo nacionalismo revolucionario. Por eso Monreal, Sánchez Cordero, Ifigenia, Napoleón, y en un extraño guiño, Germán Martínez

En Acción Nacional, la lista está conformada de manera muy diferente. Se pagan los acuerdos que le permitieron a Anaya ser candidato: Miguel Ángel Mancera va en la segunda posición, Moreno Valle en la sexta, pero la tercera es cuota de M. A. Yunes: Indira Rosales. En las posiciones 4, 5 y 8, el equipo más cercano a Anaya: Damián Zepeda, Kenia López, Marko Cortés. La novena posición es también de Anaya, con Adriana Aguilar. Paga a las fuerzas tradicionales del PAN con la primera posición, para Josefina Vázquez Mota, la séptima para Cecilia Romero, y la décima para Luis Felipe Bravo Mena. Quedaron en las posiciones 11 y 12 los representantes de Corral, Eloísa Talavera y Jesús Jáuregui, y tal vez por eso el gobernador de Chihuahua se inconformó.

En el PRD, se otorgó la primera posición a Xóchitl Gálvez, la segunda a Juan Zepeda (excandidato en Edomex). En la tercera posición va Adriana Ortiz, de la comunidad de diversidad sexual. Cuarto lugar, Jesús Zambrano. Las siguientes posiciones, según entiendo, están por definirse, aunque está decidido que serán: mujer del grupo de Vanguardia, hombre de Alianza Democrática, mujer de Nueva Izquierda.

Al momento de escribir estas líneas, no conozco lista del PRI. De las ya descritas, creo que podemos extraer algunas conclusiones. Primero, el Frente por México sigue siendo una de las construcciones políticas más espectaculares de los últimos tiempos, como es evidente en la distribución cruzada de candidaturas, que además aclaran que los competidores por la candidatura presidencial sí tenían una salida honorable. Los reclamos del calderonismo no parecen tener sustento. Menos, cuando uno de ellos aparece en la lista de Morena. Segundo, PAN y PRD tienen espacios limitados para sus propias expresiones internas, pero existen. Tercero, hubo discrepancias en estos partidos, que todos pudimos observar: el discurso de Javier Corral, la batalla campal del PRD.

En Morena, como ya es costumbre, no hay discusión alguna (al menos pública). Y no podemos saber si hay reparto con base en expresiones internas, porque tampoco las conocemos. Sí hay la distribución geográfica, como decíamos, pero no más que eso. La inclusión de dos personas con dudosa fama pública, Napoleón y Nestora, fortalecen la idea de que López Obrador promueve una amnistía general con el fin de ganar la presidencia. Después, como dijo Luis, el diluvio.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.