2020: igual, mejor o peor que 2019
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2020: igual, mejor o peor que 2019

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2020: igual, mejor o peor que 2019

15/01/2020

En el gobierno, al igual que en las empresas, se deben identificar las causas de logros y fracasos. Los logros del gobierno se traducen en mejoras del nivel de vida de millones y en retrocesos los fracasos, de los que debemos identificar su origen y corregirlos. Si por ideología o soberbia no hay correcciones, empeorará más la economía.

Hay tres variables macroeconómicas que lograron buenos resultados en 2019 y son de las más importantes en una economía: inflación, devaluación y control del déficit presupuestal. Las que tuvieron resultados negativos son la inversión, el crecimiento y el empleo. Todas esas variables están relacionadas unas con otras.

Es positivo mantener los precios bajos, pero no cuando la principal causa es la ausencia de crecimiento y una baja en la creación de empleos.

Es positivo que no se devalúe el peso y crezcan las reservas del Banxico en dólares, pero no son sustentables esos logros cuando crece la deuda en dólares, hay una balanza petrolera negativa y las remesas récord de los trabajadores en Estados Unidos son el principal factor que mantienen estable el peso.

Es un error considerar que el nulo crecimiento se debió a la reducción del gasto público. Fue la incertidumbre y las expectativas negativas las que frenaron la inversión.

La inversión, detonadora del crecimiento y el empleo, no se detuvo al gastar menos el gobierno -lo que impidió un mayor déficit presupuestal- sino por la incertidumbre generada por declaraciones y acciones de los gobernantes, como la cancelación de Texcoco y de las rondas petroleras.

Una recaudación menor a la esperada por los altos impuestos, el menor crecimiento y gastos no contemplados, llevaron a que en otros sectores se gastara menos de lo presupuestado, no fue que guardaran el dinero. No hubo recursos suficientes en salud y retraso en pagos a proveedores por gastos para cancelar Texcoco y financiar otros proyectos no contemplados en el presupuesto original.

Sí hay salidas, si el gobierno rectifica sus decisiones equivocadas de 2019; si persiste en hacer lo mismo en el 2020, tendremos los mismos o peores resultados que el año pasado.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.