Replantear la promoción turística
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Replantear la promoción turística

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Replantear la promoción turística

03/07/2019

A pesar del duro golpe que implica para la promoción turística del país, la desaparición del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) plantea un panorama más positivo que negativo, dadas las opciones que se han empezado a barajar.

Los empresarios y los gobiernos locales no se han quedado estáticos ni lamiéndose las heridas. Han empezado a coordinarse para encontrar alternativas que sustituyan las acciones que tenía el CPTM. Si bien nunca será posible igualar el tamaño del presupuesto que el organismo tenía, sí hay posibilidades reales para lograr una digna promoción internacional de México.

Aeropuertos y marcas turísticas regionales

La nueva realidad del país favorece la promoción por regiones. La marca México podrá quedarse como un gran paraguas dentro del que estén más claramente identificadas las diversas marcas regionales del país: marcas como Yucatán Península, Baja, Mexican Riviera o Bajío, podrían tomar más presencia diferenciada, ayudando así a traer turismo más especializado en cada uno de los destinos.

Actualmente, MÉXICO, así como un todo, tiene una serie de cualidades que no siempre representa a todas las regiones. Siendo nuestro país un destino tan diverso y extenso, apostarle más a las marcas regionales podría ser de mayor beneficio.

Esta regionalización también ayudaría a un desarrollo económico y social más equitativo, pues tendrían que crearse hubs de líneas aéreas alrededor del país, desarrollando así los aeropuertos en provincia. Sobre todo, ahora que el aeropuerto de Texcoco en la Ciudad de México fue cancelado.

En el caso de la Península de Yucatán, la diferenciación podría ayudarle a competir de mejor manera con Costa Rica, que ha sido en los últimos años, uno de sus principales competidores en materia de turismo de aventura y naturaleza.

Consejo de diplomacia turística

En el ámbito federal, el gobierno está por instalar en los próximos días, el Consejo de Diplomacia Turística, que de alguna forma llevará a cabo, a través de las embajadas y consulados de México en el mundo, las funciones del desaparecido CPTM.

Todavía no sabemos con claridad si dicho Consejo tendrá un presupuesto etiquetado para la promoción, o si realmente buscará promocionar turísticamente al país (pues estará inmerso en todas las funciones que dichas embajadas realizan), pero sí parece ser la propuesta que el presidente de la República tiene para compensar lo que el CPTM hacía.

Será importante que este nuevo consejo esté integrado por verdaderos profesionales y conocedores del turismo. No se trata únicamente de “capacitar” a los diplomáticos de carrera y funcionarios de las embajadas a través de videos y webinars. Se requiere mucho más que una barnizadita de turismo para promoverlo.

Figura alterna al CPTM de origen privado

El presidente de la CONCANACO SERVYTUR, el Arq. Juan Manuel López Campos ha mencionado que se creará un organismo alterno al CPTM, pero de origen privado. Según lo dicho por López Campos, el nuevo organismo, todavía en proyecto, no promocionará marcas específicas.

Sin embargo, si los fondos para este nuevo organismo de promoción provienen de aerolíneas, navieras, grandes cadenas hoteleras, agencias de viajes y parques temáticos, por mencionar algunos, sí estará guiado por los intereses económicos de éstos.

En agosto sabremos cuál es la propuesta de la CONCANACO para la promoción turística; sólo esperamos que las decisiones de este organismo no obedezcan únicamente a los intereses de los grandes empresarios que lo conforman.

Objetivos

Toda esta coyuntura, nos lleva a repensar en cuales debieran ser los objetivos con las nuevas directrices de la promoción turística de nuestro país:

  1. Aumento del gasto per cápita: muchas estadísticas turísticas están basadas en el número de visitantes en una región. Si bien eso es importante, más lo debe ser la cantidad de dinero que esos visitantes gastan en dicha región.
  2. Reducir la dependencia al turismo masificado de sol y playa. No pretendemos eliminar en la promoción al turismo masificado, pero sí apostarle en menor medida. Desmasificar el turismo es una apuesta ganadora: hace que sea más equitativo, genera más derrama económica y tiene un mayor respeto por la cultura y costumbres locales.
  3. Fortalecer nichos de mercado específicos. Nuestro país tiene mucho más que ofrecer que el turismo de sol y playa, que se lleva la tajada más grande del pastel. La promoción debe ser más fuerte a nichos más sustentables como el turismo cultural, de naturaleza, de aventura, rural etc. Es perfectamente factible combinar de manera más o menos equilibrada el turismo masivo con este otro tipo de turismo hecho más a la medida.
  4. Para que sea un verdadero motor de desarrollo a largo plazo, el turismo debe tener modelos respetuosos con el medio ambiente y las poblaciones locales. Si bien el logro de este objetivo tiene más que ver con la legislación en la materia, el correcto mensaje de la sustentabilidad es también un valioso elemento de mercadotecnia y promoción de los destinos.

En resumen, todas estas nuevas estrategias de promoción que irán surgiendo en los próximos meses, deben tener un sustento cultural y sostenible en el largo plazo, que busquen un mejor equilibrio en la generación de riqueza, y que no estén únicamente guiados por el libre mercado sin contrapeso.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.