Mérida avanza como destino gastronómico
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Mérida avanza como destino gastronómico

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Mérida avanza como destino gastronómico

20/12/2019

Cuando hablamos de turismo gastronómico, quizá en lo primero en que pensamos es en la oferta de restaurantes disponible en un destino. También pensamos en la variedad de los platillos de la gastronomía local. En el caso de Yucatán y de Mérida en particular, se cuenta con ambos elementos: variedad y diversidad de platillos originarios de la región y una oferta cada vez más sofisticada de restaurantes, que incluye no solo los de comida yucateca tradicional y contemporánea, sino también los de influencias de otros países.

Sin embargo, esos dos ingredientes no son los únicos necesarios para apuntalar a Mérida como ciudad relevante en el turismo gastronómico. Un elemento adicional importante, es la articulación, a partir de una política pública, de todos los esfuerzos llevados a cabo alrededor de la gastronomía. En esta articulación tienen que estar incluidos los productores agroalimentarios, los restaurantes y cocineros, las empresas que organizan tours gastronómicos, la mercadotecnia del destino y demás actores relacionados con la gastronomía.

Círculo 47

Bajo este contexto de articulación, nace la iniciativa del Ayuntamiento de Mérida llamada Círculo 47, que busca cohesionar a las 47 comisarías de Mérida en un solo esfuerzo de comercialización de productos locales.

El programa ya ha censado a 400 productores agroalimentarios de hortalizas, miel, cerdo pelón, conejo, huevo, frutas, chile habanero y otros. Estos productores, más allá de requerir apoyos para la producción, lo que necesitan es el camino para desplazar sus productos a un precio justo. De ahí la importancia de contar con la red que Círculo 47 les puede proveer: restaurantes, hoteles, tiendas de conveniencia y consumidores finales.

Con el apoyo de la Canirac y el Consejo Agroalimentario de Yucatán, el programa facilita la relación comercial entre los productores de las comisarías con los restaurantes y chefs que están en busca de productos locales de alta calidad.

Es importante añadir que lo que se busca es generar un comercio justo. Al ser productores con volúmenes relativamente bajos, muchas veces tienen que vender sus productos a intermediarios o compradores mayoristas de supermercados, que normalmente pagan precios muy bajos. En esos casos, el precio que los productores cobran por su cosecha es menor incluso al costo de producción.

En el caso de Círculo 47, se crea una red de compradores interesados en que sus insumos sean de alta calidad, de producción local, y con la menor cantidad posible de agroquímicos. Esto sin olvidar el beneficio mercadológico que esa práctica de comercio justo les representa a los compradores: a nivel internacional es cada vez más relevante la tendencia de los centros de consumo, de trabajar con productos locales con esas características, y los consumidores están cada vez más ávidos de gastar su dinero en negocios que demuestren que cumplen con estas buenas prácticas.

UNESCO

Además de ofrecer un canal de comercialización a los productores en pequeña escala, Círculo 47 obedece a las prácticas necesarias del expediente de Mérida como Ciudad Creativa gastronómica de la UNESCO, nombramiento recientemente ganado por nuestra ciudad.

Su principal promotor, el director de Desarrollo Económico y Turismo del Ayuntamiento de Mérida, el Dr. Eduardo Seijo Solís, nos comparte las 3 vertientes más importante de dicho nombramiento:

Impacto Social: “Dado que la ciudad es una de las más desiguales del país, lo que se busca es que la gastronomía ayude en la construcción del tejido social, cerrando la brecha que existe entre los dos polos sociales de la ciudad: por un lado, las comunidades marginadas de las comisarías, sobre todo las que se dedican al trabajo agrícola y por otro, el del ciudadano que va a comer a los restaurantes más sofisticados y caros del norte de la ciudad.”

“En la parte ambiental buscamos transformar la producción agropecuaria en agroecológica en una primera etapa, y después orgánica en una segunda etapa. Que esa producción sea transmitida a los centros de consumo. Que el consumidor final sepa que lo que come viene de Mérida y que son productos de calidad. “

“Finalmente, que la gastronomía se convierta en elemento de cohesión y orgullo en la sociedad.”

En cuanto al Impacto económico, el Dr. Seijo mencionó:

“Buscamos el acercamiento de los polos, a través del fortalecimiento de la cadena de valor. Que haya un pago justo por el valor del insumo. Además, que haya una mayor venta, es decir, que se desplace toda la producción. Que lo primero que se consuma sea lo local. Luego lo que se trae de otros lados”.

La última vertiente es la de la cooperación internacional. A diferencia de los recursos naturales como los cenotes, o los históricos, como las construcciones mayas, que son recursos que se crearon por la naturaleza o por el hombre en el pasado, la gastronomía habla de quiénes somos hoy como sociedad. Y hoy somos mestizos, y seguimos tomando lo mejor de cada influjo migratorio. Esto nos pone como un agente de cooperación internacional y de cambio para otras ciudades del mundo”.

Comentarios finales

Yucatán cuenta con una de las gastronomías más importantes del país, tanto en variedad de ingredientes como en complejidad de platillos y con una mezcla cultural que ha hecho que su oferta gastronómica se enriquezca sustancialmente.

Faltará trabajar en otros ámbitos como la sustentabilidad, la producción orgánica, el manejo de desperdicios. El nombramiento de la UNESCO es un paso relevante hacia la consecución de las mejores prácticas de la industria, y la iniciativa Círculo 47 ayuda a tener un comercio más justo y a repartir la riqueza que la gastronomía genera de una manera más equitativa.

*Presidente de la Asociación de Agencias Promotoras de Turismo de Yucatán.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.